5 estrategias para ayudarte a enfrentar la fatiga por compasión

 

“Estoy tan apegada a mis pacientes que simplemente no puedo dejar de pensar en ellos cuando voy a casa.”

“Cada semana me siento muy preocupada por un nuevo paciente favorito que no está bien.”

¿Esta eres tú? Como enfermera, a diario eres testigo del miedo, el dolor y el sufrimiento de los demás. Pero cuando también teinvolucras demasiado en las vidas y las adversidadesque enfrentan tus pacientes, puedes convertirte en víctima de la “Fatiga por Compasión”. La fatiga por compasión también es llamada “estrés postraumático secundario”. Y una vez que se asienta, puedes perder energía mental y agotarte.

¿Cómo saber si estás sufriendo de fatiga por compasión?

  • Aumentan los errores y disminuyetu rendimiento laboral.
    • No puede dejar de pensar en tu trabajo o en los problemas de tus pacientes.
    • Tienes dificultad para dormir.
    • Tienes una sensación general de cansancio.
    •No tienes ánimos de hacer nada—te sientes desalentada.
    • Te sientes insatisfecha, menos enérgica y menos eficiente.

Si no estás segura de sí sufres de fatiga por compasión, es hora de ser más consciente de ti misma.

Observa cómo reaccionas ante tus pacientes y compañeros… y cómo reaccionan ante ti. ¿Estás más sensible de lo habitual? ¿Tus colegas se sienten frustrados contigo? ¿Tus pacientes se están apegando demasiado? ¿Te parece familiar? Cuando estas al tanto de cómo te perciben los demás y el efecto que tienes en ellos, puedes identificar los síntomas anteriores de agotamiento con anticipación.

Utiliza estas estrategias para enfrentar el estrés laboral y combatir la fatiga por compasión:

  • Ejercicio.Puede que sientas que no tienes tiempo para ejercitarte. Los beneficios físicos y mentales del ejercicio te harán más productiva y cada minuto valdrá la pena. [Nota del editor: Scrubs Magazine tiene una gran serie de artículos para entrenamientos rápidos que puedes hacer mientras trabajas].
  • Manténtu vida personal, incluso si no quieres hacerlo.Cuando estás estresada, es posible que tiendas a ignorar las cosas que pueden animarte—como las cenas familiares, almuerzos, oraciones, meditación o tiempo con amigos. Pasa tiempo con personas que te apoyen.
  • Tener sentido del humor.Las personas con trabajos estresantes, como las enfermeras psiquiátricas, a menudo tienen un sentido del humor retorcido—pero aun así es un sentido del humor. Cuando las personas que trabajan con ellos reconocen que están bromeando con menos frecuencia, es señal de que es hora de tomar un descanso.
  • Establecer límites entre el trabajo y las actividades domésticas.Es más fácil decirlo que hacerlo, lo sé. No juegues a ser la enfermera o terapeuta en tus relaciones personales.
  • Amplía tu área.Participa en organizaciones profesionales o sociales donde personas con ideas afines se reúnan y discutan situaciones y problemas mutuos.

Nota del editor: Algunos de los síntomas que se incluyen en este artículo podrían ser indicadores de depresión. Consulta a un profesional de la salud mental si crees que estás clínicamente deprimida. Además, está bien mostrar emociones y compartirlas con familiares y pacientes, pero intenta hacer todo lo posible por no relacionarte con los pacientes con demasiada frecuencia. Claro, siempre habrá un paciente especial que toque tu corazón, pero si estás sufriendo de fatiga por compasión, es hora de reevaluar tu papel como profesional en la vida de estas personas para tu propia salud mental.

Lista de Verificación de la Fatiga porCompasión

Recursos adicionales para descargar:

Hoja de Puntuación de Fatiga por Compasión de Fletcher (PDF)

Evaluación de Fatiga por Compasión de Fletcher (PDF)