• Scrubs Contributor
  • 5 years ago

El lugar más seguro y saludable para desahogarte en el trabajo

iStock | Katarzyna Bialasiewicz
iStock | Katarzyna Bialasiewicz

Ser enfermera/o no resulta nada estresante, ¿verdad? (introducir sarcasmo aquí). Me refiero a que durante nuestra jornada laboral todo sale según lo previsto, no hay desacuerdos, no hay conflictos de personalidad y, por supuesto, no existen las diferencias de opinión entre la plantilla o con otra gente, ¿verdad?

¡Sarcasmo! ¡Eso es puro sarcasmo! (Te imagino leyendo esto después de una jornada laboral y quedándote con las ganas de darme un puñetazo en la cara. Es broma. ¡De verdad!)

La tensión puede llegar a ser muy elevada. En alguna ocasión (sí, vivo en un mundo ideal), puedes tener algún que otro disgusto en el trabajo (por favor, mira mi lista de más arriba). Así que estás en el trabajo, dentro de tu horario y sientes que vas a explotar (puede que incluso gritar… o dar ese puñetazo en la cara)

Aquí tienes algunas cosas que puedes y DEBERÍAS hacer cuando estás en el trabajo y necesitas desahogar esas frustraciones:

¿Puedes abandonar tu planta/ unidad/ sala?

Sal a pasear

Ve a visitar a una amiga/compañero de trabajo que esté en otra planta/unidad. Ve a la cafetería de abajo (o arriba). Desplázate hasta la unidad de maternidad y observa a los bebés (si esto es posible en tu lugar de trabajo, esa era una de mis actividades favoritas). Sal fuera y respira aire fresco (o frío dependiendo de donde vivas). Simplemente VETE…punto final. Date un poco de tiempo para aclarar tu mente y alejarte de lo que está haciendo aumentar tu presión arterial.

Te sorprenderá el efecto que tiene sobre ti alejarte de todo el ‘ruido’.

‘Escóndete’ en la sala de descanso

Eso es si tienes una. Básicamente la idea es desconectar de la ‘locura’ y centrarte.

Ve a preparar algo para comer/beber

Visita la ‘cocina’ de tu unidad (si tienes una). Si te gusta el café, prepara una nueva cafetera. Hazte un té. Ponte un vaso de agua. Encuentra algún tentempié saludable, tómate un tiempo para comer (¡nutritivamente por supuesto!). Haz algo para ocupar tu tiempo y poder relajarte.

Si no puedes abandonar tu unidad/ estación de enfermería/ planta:

¡Limpia algo!

Igual solo me pasa a mí, pero limpiar mi casa siempre me ayuda a ‘limpiar’ mis pensamientos. Así que, ¿por qué no probarlo en el trabajo? Por supuesto tiene que ser algo pequeño, no conviertas esto en otro proyecto que requiere toda tu atención. Limpia tu estación de trabajo, ordena el carro de medicamentos o la farmacia.

Ayuda a un compañero/a

Con cualquier cosa que necesiten en ese momento. ¿Levantar a un paciente? ¿Acercar un medicamento? ¿Ayudar a administrar un medicamento? Haz algo positivo para otra persona. Te sorprenderá lo bien que funciona.

Ríete

Sí, la risa es la mejor medicina. A parte de las urgencias obvias que pueden tener lugar, muchas de nuestras preocupaciones son cosas que simplemente nos molestan. Ríete de ello. Si te puede ayudar, ríete histéricamente (yo suelo reírme a carcajadas). Alivia la tensión (¿y creo que endorfinas?), los que te rodean te mirarán como si estuvieras loca y se alejarán de ti o ¡se unirán a ti! Sea como sea, es beneficioso.

Al fin y al cabo, todos tenemos pequeñas cosas que nos hacen hervir la sangre, algunas peores que otras. Y cada día nuestro ‘punto de ebullición’ está en un nivel diferente, así que no te sorprendas cuando tienes un mal día. Es normal, eres humano (aunque todos pensamos que ¿deberíamos ser más humanos?). Sea cual sea la situación tenemos que mantener la compostura y actuar de la manera más profesional posible. Eso no significa que tengas que guardártelo todo dentro y dejarlo ahí hasta que explotes como un volcán en el peor de los momentos (normalmente cuando estás con la persona más inocente o tu familia/amigos se convierten en víctimas de tu rabia). Soluciónalo cueste lo que cueste porque cualquier fuego que no apagues acabará quemándote o, peor aún, acabará quemando tu carrera. Necesitamos que estés cerca.