• Scrubs Editor
  • 4 years ago

10 Cosas que no te enseñan en la escuela de enfermería

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Nunca dejamos de aprender. Nunca. Todavía me sorprende agradablemente la idea de poder aprender algo nuevo cada día, sin importar lo pequeña que sea esa “cosa”. Creo que como enfermeras, no importa en qué etapa de nuestra carrera estemos, nunca dejamos del todo atrás el rol de “estudiante”.

Lo gracioso es que constantemente retomamos y recordamos la escuela cada vez que estamos ahí fuera haciendo nuestro trabajo. ¿Cuántas veces oyes o dices las palabras “esto no lo aprendí en la escuela”?

Como eternos estudiantes, nuestras cabezas siempre estarán llenas de hechos, estudios basados en evidencias y la tradición de toda la vida, pero hay determinadas cosas que se olvidan de enseñar en la escuela de enfermería. Aquí tienes 10 que considero especialmente importantes.

1. Debes ser capaz de respirar por la boca

Guau. Esto tiene que estar en el número uno de la lista. Nadie puede aguantar la respiración durante todo el tiempo que tiene que permanecer en la habitación de un paciente. Y con lo que tenemos que oler, seguro que no puedes respirar a través de la nariz. Créeme, aprende a respirar por la boca.

2. Nunca podrás volver a faltar al trabajo

No porque no puedas o quieras físicamente. No volverás a faltar al trabajo sin sentir algún tipo de remordimiento o culpa, ya sea impuesto por ti o por tus compañeros de trabajo. Afrontémoslo, la falta de personal es un problema permanente.

3. Si no tienes una personalidad del tipo A, la vas a desarrollar

Todavía no he encontrado a ninguna enfermera que no se desmorone un poquito cuando las cosas no están programadas a su gusto. Es verdad que muchos días no salen según lo planeado pero siempre tenemos un plan B. Cuando nos falla el plan B es cuando empezamos a ponernos un poco tensas.

4. Nunca verás tu salud o el cuidado de tu salud de la misma manera

¡Especialmente en todo lo relacionado con los medicamentos! Debido a que administramos los cuidados que también recibimos, tendemos a mirarlo todo con lupa. La parte positiva es que el miedo que mucha gente tiene a los medicamentos no es aplicable en nuestro caso.

5. Para ti se ha arruinado para siempre el entretenimiento médico de Hollywood

Sé que hemos hablado mucho de este punto pero es que Hollywood algunas veces no acierta. No voy ni a discutir cómo los pacientes pasan por quirófano y se recuperan tan elocuentemente y a tiempo.

6. Te olvidarás de cómo era la vida antes de la enfermería

En serio, solo llevo siendo enfermera 10 años… y me cuesta acordarme de cómo eran las cosas antes. ¿Quizá me han lavado el cerebro?

7. Tu banco emocional estará vacío siempre

Algunas veces resulta extenuante. En un solo día viajarás por todo el abanico de emociones, tanto por tu paciente como por ti. Reirás como nunca y llorarás intensamente durante el mismo turno. Y lo harás a menudo.

8. Salir del trabajo a tu hora es un mito

Simplemente porque el horario indique que me marcho a las 7 de la tarde, no significa que físicamente abandone el lugar a esa hora. Más bien uno o dos horas después. ¡Y eso si todo va bien! Nuestros amigos y familiares que no se dedican a esta profesión no consiguen entender este punto.

9. Reflejos felinos y coordinación mano-vista

Desde coger a un paciente que está cayendo a esquivar esputo volador, evitar proyectiles de vómito o tener pulso para colocar un intravenoso, necesitas tener una gran conciencia corporal.

10. Cara de póker

Ya sea para no llorar delante de un compañero (o de un proveedor no muy amable), no reírte de tu paciente o familiar cuando cometen una equivocación graciosa o mantener una mirada indiferente cuando al entrar en la habitación de un paciente te envuelve una nube tóxica, la profesionalidad significa aparentar y actuar profesionalmente.

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