• Agatha Lellis
  • 4 years ago

Pregúntale a la tía Aggie: “¿qué traen las enfermeras para comer?”

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K escribe:

Tía Aggie, soy una recién graduada a mitad de mi periodo de prácticas médico-quirúrgicas. He tenido dos semanas de atención de pacientes en planta y no tengo tiempo para hacer una gran comida. Cuando me toca comer me coge sueño si como demasiadas calorías. ¿Qué traen las enfermeras para comer?

Querida K,

Lo que las enfermeras traen para comer es tan variado como las propias enfermeras. Cuando estoy trabajando intento comer pocos hidratos de carbono porque tengo el mismo problema que tú: el almidón me da sueño. Podemos dividir el problema en dos partes: elección de comida y preparación de comida.

Para la elección de alimentos, ten en cuenta tanto tus gustos como los de otros. Tenemos una regla no oficial que estipula que nadie puede cocinar pescado en el microondas de la sala de descanso. La ensalada de atún está bien, algo caliente con merluza no. En algunos hospitales habrá cola para utilizar el microondas, lo que significa que mejor llevas algo que puedas comer frío. A algunas personas les va mejor comer pequeñas cantidades frecuentemente y no una o dos comidas principales. Averigua qué es lo que se ajusta mejor a tus necesidades en este apartado.

La preparación de la comida es fundamental. Intento tener una selección de proteínas, como el atún y el pollo, fiambres y quesos, en porciones ya preparadas. Las cosas envasadas también están bien, como los palitos de queso, pero no infravalores el poder de las bolsas con cierre.

Si eres de las que prefieren picar en lugar de comer, puedes tener preparadas cosas como hortalizas cortadas, frutos secos, fruta, yogurt. Coger algo de tu bolsa de la comida es fácil, especialmente si necesitas algo que puedas comer sobre la marcha.

Un inciso sobre los tentempiés, las barritas de proteína y las barritas de desayuno: algunas están muy bien, pero la mayoría tienen mucho azúcar y harán que estés más hambrienta y malhumorada al cabo de una o dos horas de habértelas comido. Tiendo a guardar las barritas de proteína para esas urgencias del tipo “son las 1630 y no he comido desde las 0500”.

En tus días libres, prepáralo todo para los días siguientes. Alguna gente trocea y empaqueta por separado todo lo que necesitan para hacer una ensalada (para que los ingredientes no queden gomosos). Después, cuando quieren comer una ensalada, o bien lo mezclan todo o se llevan los paquetes individuales en la bolsa de la comida. Yo suelo llevar todos los ingredientes de una comida a base de sopa y ensalada y pongo la parte de la sopa en el congelador. Me ahorra el uso de cubitos de hielo y todo está descongelado cuando llegan las doce.

Independientemente de cómo envases las cosas, quédate con este consejo: compra una bolsa para la comida más grande de lo que crees que necesitas. Nadie va a menospreciarte por acarrear una gran bolsa o caja. Te admirarán por ser tan previsora.

¡Buen provecho!