13 consejos profesionales en los preparativos para un turno de noche prolongado

13 Pro Tips on Preparing For The Long Night Shift
No importa cuál sea tu especialidad o dónde vivas, trabajar un turno de noche como enfermera representa desafíos únicos. A menudo, la prueba más dura proviene de tu propio cuerpo, que no quiere otra cosa que acostarse en su propia cama cuando son las 3 de la madrugada y estás trabajando.

Y resulta aún más difícil cuando tratas de equilibrar una vida normal, fuera del trabajo, con un horario alterado. Tú sólo quieres dormir, pero tu familia y amistades anhelan la oportunidad de pasar tiempo contigo. Debes programar tus compromisos para que se ajusten a un horario de trabajo irregular, e incluso tus patrones de alimentación se ven afectados.

Aun así, han pasado décadas desde que enfermeras muy dedicadas, de todo el mundo, lo han conseguido. Tú también puedes lograrlo siguiendo estos 13 consejos de enfermeras que ya han conquistado el turno de noche antes que tú.

  1. Realiza la transición gradualmente – Si acaban de informarte que comenzarás los turnos nocturnos, deja que tu cuerpo se prepare, siempre y cuando, el tiempo lo permita. Mantente despierta tan tarde como puedas, y comienza a ensayar diferentes técnicas que te ayuden a conciliar el sueño durante el día para que tu cuerpo no entre en shock después de tu primer turno de noche.
  2. Programa tu sueño – Piensa en un día típico de trabajo, sales a las 5 y pasas las siguientes horas resolviendo tu vida antes de meterte a la cama. De ser posible, intenta programar tu vida de la misma manera, a pesar de hacerlo con un horario alterado. En lugar de brincar a la cama en el mismo instante en que llegues a tu casa, desayuna, realiza el aseo, y resuelve cualquier pendiente. Si el turno comienza hasta las 11 de la noche, siendo realistas, puedes permanecer despierta, junto con el resto del mundo, hasta las 2 de la tarde, todavía tendrás 8 horas de sueño, y una hora de preparación para comenzar todo el ciclo de nuevo. El bono de programar tu sueño de esta manera es que, aproximadamente la mitad del tiempo, estarás en la cama cuando el sol ya se haya metido, tal como tu cuerpo está programado para estarlo. Además, llegarás a tu trabajo totalmente descansada, en lugar de sentirte drenada por un torbellino de actividad justo antes de comenzar tus primeras rondas.
  3. Crea un ambiente propicio para dormir – Antifaz para los ojos, cortinas que tapen la luz, y tapones para los oídos pueden ayudarte a que puedas conseguir un sueño profundo más fácilmente. Incluso si un sol radiante está en lo alto. Asegúrate de mantener una temperatura confortable en la habitación, y debes implementar una estricta política de “no molestar”. Eso también significa que el celular, la computadora y la televisión deben estar apagados hasta que despiertes.
  4. Relájate – Si el sueño te elude durante el día, considera la posibilidad de realizar alguna actividad como yoga para que puedas relajarte. En caso de que el yoga no sea lo tuyo, un baño caliente puede funcionar, o pídele a tu pareja que te de un masaje en los pies. No es suficiente con una siesta, debes conseguir ese sueño profundo que tu cuerpo necesita para rejuvenecer.
  5. No bebas alcohol para dormirte más rápido – Resulta tentador tomarse una copa de vino o una cerveza fría antes de acostarse, pero el alcohol inhibe el sueño REM que tú necesitas. Esto significa que no estarás descansada, o incluso funcional, cuando despiertes.
  6. Ejercítate antes del turno – Podría pensarse que esto te agotará más rápidamente, pero si pones en marcha tu metabolismo con ejercicio antes de que el turno inicie, podrás sentir sus efectos positivos durante las siguientes horas. También puedes tomarte 20 minutos a la mitad del turno para hacer algo de ejercicio y así podrás llegar bien hasta el final.
  7. Consume comida energética – Las bebidas con cafeína son buenos energizantes a corto plazo, pero a la larga, te pueden provocar un efecto de agotamiento muy negativo. Limita el café y los refrescos durante el turno, en su lugar, confía en alimentos que te proporcionan energía continua. Los granos enteros y las proteínas te darán energía constante en vez de los picos y valles que provienen de los carbohidratos y los azúcares refinados.
  8. Mantén una buena dotación de botanas – llenarte de nueces, frutos secos y yogures en los descansos durante el turno mantendrá tu cuerpo energizado y evitará que se te cierren los ojos.
  9. Bebe litros de agua – La deshidratación provoca que tu cuerpo se sienta más cansado de lo normal, drenando toda tu energía. Carga siempre una botella con agua, grande, para que puedas darle traguitos a lo largo de todo el turno. Ya de perdida, las frecuentes visitas al baño ayudarán a mantenerte despierta.
  10. Crea un ambiente de trabajo positivo – Con ello, no sólo conseguirás que la noche sea divertida, también será crucial para el cuidado de tus pacientes. Habiendo menos personal de alto nivel presente durante el turno nocturno, las enfermeras deben aprender a depender de sus propias habilidades – y de las habilidades de sus compañeras – cuando una situación crítica se presente. Pasa tu tiempo libre conociendo a las personas con quienes trabajas, y creando una relación de camaradería y confianza con ellas.
  11. Mantente un paso adelante de tu clase – Otra forma constructiva de aprovechar esos periodos lentos en el turno de noche puede ser estudiando las últimas tendencias o técnicas de la enfermería. También puedes utilizar este tiempo para ampliar las oportunidades de tu carrera aprendiendo una nueva especialidad.
  12. Obtén el máximo de tus noches libres – No gastes tu precioso tiempo libre metida en la cama, o comenzarás a resentir el hecho de que no tienes vida fuera del trabajo. Haz planes con tu familia, visita a tus amistades, o pasa algún tiempo realizando tu pasatiempo favorito. Con una planificación cuidadosa, podrás disfrutar de tu tiempo libre sin afectar demasiado el ritmo de tu sueño.
  13. Comienza fresca cada turno – Deja que tu zen interior emerja y trata de comenzar una clase de yoga o meditación en casa. Esto conseguirá que comiences el turno de noche con una mentalidad activa y positiva. Si puedes borrar mentalmente todos los eventos del turno anterior, podrás permanecer centrada en las tareas que tengas por delante.

No es raro encontrar enfermeras que han aprendido a amar la serenidad de los turnos nocturnos. Con la actitud correcta y un plan preestablecido puede llegar a ser uno de los turnos favoritos del trabajo.