Siguiéndole La Pista A Claudia Martinez

Keeping up with Claudia Martinez

A principios de esta semana tuve el privilegio de conocer a Claudia Martinez, una estudiante de Premedicina de 27 años de la Escuela de Medicina McGovern en Houston, Texas.

Quizás hayas escuchado hablar sobre Claudia o la hayas visto en un video viral en Facebook recientemente. Su historia ha tocado a miles y su coraje sigue infundiendo esperanza en sus amigos, familiares y pacientes.

Como aspirante a médico, la vida de Claudia cambió en 2011, hace más de 6 años. En el segundo año de su semestre, lo que comenzó como un pequeño dolor de cabeza, lentamente se tornó en mareos y sensaciones de entumecimiento por todo su cuerpo. Después de caerse debido a que no sentía las piernas, Claudia programó una visita al hospital. Luego de un escaneo de su cerebro, fue enviada inmediatamente a un neurocirujano, quien seguidamente programó una cirugía cerebral.

Claudia padecía de una forma de Chiari I, debido a la cual su cerebro podía expandirse desde el cráneo ya que era demasiado grande para su entorno.

“Recuerdo estar sentada en el hospital, y el doctor vino a darme la noticia. Todo en lo que podía pensar era, siendo estudiante de medicina, ‘¿cómo voy a seguir estudiando?’”.

La cirugía de Claudia estaba programada para el primer día del semestre.

“Le pregunté al doctor, ¿podemos posponer la cirugía? Ese día tengo clases”.

La respuesta del doctor fue cruda y simple. “Mira, Claudia, es tu decisión, puedes bien posponer la cirugía, o arriesgarte a quedar paralizada del cuello para abajo para siempre”.

La cirugía de Claudia fue establecida, y en términos generales, tuvo una buena recuperación. Aunque no pasó mucho tiempo antes de que los síntomas aparecieran nuevamente. Luego de 2 meses, Claudia se sentía enferma otra vez. Los dolores de cabeza, los mareos y los desmayos se estaban convirtiendo en su día a día. Después de que las visitas al hospital no mostraran nada mal, una última caída puso a Claudia de nuevo bajo un escáner cerebral, descubriéndose una fuga de líquido en su cerebro, que por lo general es extremadamente rara. Luego de someterse a otra cirugía, se reparó la fuga y Claudia fue enviada a seguir su camino.

Desde entonces, Claudia comenzó a sentir algo de normalidad, viviendo su vida como la mayoría de nosotras. Hasta un año después, cuando los síntomas empezaron a volver. El cerebro se había expandido nuevamente y estaba rechazando el material colocado para mantener todo en su lugar en las operaciones anteriores. Desafortunadamente, este procedimiento no resultó bien. Claudia contrajo meningitis en su tercera operación y como consecuencia se le colocó una derivación en el cerebro.

Entonces, ¿qué hará Claudia a continuación, y qué le espera este 2018?

“No estoy aquí para curarme”, señala Claudia.

“Estoy aquí para sentirme lo suficientemente bien como para cuidar a los pacientes en el futuro. A través de los años, he visto la importancia de ser el paciente, estoy acostumbrada a estudiar 18 horas al día, buscando siempre tener una calificación perfecta. Estudiar no puede mostrarte lo que atraviesa un paciente, yo veo esto como un privilegio, puedo entender por lo que están pasando sus familiares. Aporto algo diferente, algo de primera mano para mis compañeros, para ayudar a mis compañeros a entender por lo que están pasando los pacientes. Yo puedo ser la vocera, la ventaja. Se lo digo a la gente, quiero ser el símbolo de esperanza de alguien. Me dijeron que mis pacientes no querrían que fuera su médico. Me dijeron, ‘no te conviertas en médico’, pero ser una esperanza es lo que me hace continuar”.

Claudia tiene 27 años y se graduará en mayo de 2020.

“Una enfermedad no tiene que ser el final de tu vida. Puede ser el comienzo. Todos tenemos dos vidas, y la segunda comienza cuando te das cuenta de que solo tienes una…

Estoy muy agradecida por todo por lo que he pasado”.