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  • 4 years ago

10 cosas graciosas que me hicieron dar cuenta de que era enfermero

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Alexandra Glustsenko | Thinkstock

El día que empiezas en la escuela de enfermería, tu vida cambia para siempre.

Hay la vida de “antes de enfermería” y la vida como enfermero. Dos mundos muy diferentes.

Aquí hay algunas de las cosas que hicieron que me diera cuenta de que mi vida había cambiado al convertirme en enfermero.

1. Empecé a utilizar un lenguaje diferente
‘Razón’ y ‘tal como demuestra’ se convirtieron en terminología habitual. De verdad… (solo el personal de enfermería entenderá esto) no preguntes. Je je

2. Los acrónimos se convirtieron en mi mejor amigo
Historial del paciente destaca COPD, CAD, DM, BKA, CVA con algunos JVD y un nuevo CHF. ¿¿¿Qué??? ¿¿Puedo tener alguna vocal, Alex??

3. De alguna manera, me empezó a importar el tipo de bolígrafos que utilizaba
Un bolígrafo ‘gordo’ con agarre blando es vital cuando tienes que escribir páginas y páginas de texto para CADA uno de los pacientes que atiendes durante tu turno.

4. Mi vejiga creció 3 veces más
Por alguna extraña razón podía estar más de 12 horas sin ir al baño, ¿esto es normal?

5. EL café pasó a ser el pilar de mi dieta —y todavía lo es.
Sin él, no sé si algunos días podría parpadear adecuadamente.

6. Mi sentido del olfato no solo se agudizo, también…insensibilizó
Podía identificar un trastorno o una enfermedad solo con oler el ‘resultado’ o el ataque previo. Además, me di cuenta de que muchos olores ya no me molestaban. ¿A qué es extraño?

7. Los festivos eran simplemente una fecha en el calendario
No recuerdo ningún día en el que no tuviera que trabajar o preocuparme por tener que cubrir algún turno durante las fiestas. Pero, de todas formas, el hospital no cierra por vacaciones.

8. Me empecé a olvidar del día de la semana que era.
Un calendario tradicional era inútil. “¿Qué día de la semana es?” Esto… ¿cuándo fue la última vez que trabajé? —déjame ver mi horario. Eso de ‘día de la semana’ y ‘fin de semana’… ya no tiene sentido.

9. Ya no podía llamar para decir que no iba a trabajar.
¡No sin sentirme terriblemente culpable! Llamas para decir que no vas y después recuerdas lo que es trabajar escaso de personal.

10. Dejé de contestar mi teléfono
El identificador de llamada era una herramienta de rescate maravillosa. ¿Quién llama? ¿Es del trabajo?

Y, a pesar de todo, no lo hubiera hecho de otra forma. Me encanta ser enfermero.

Cuéntame, ¿cómo te diste cuenta de que eras enfermera?