10 Técnicas “vieja-escuela” de enfermería que ya no ves

La enfermería, junto al resto del campo médico, está en constante evolución para asegurar mejores resultados en los pacientes. Las técnicas de enfermería, en particular, han cambiado bastante en las últimas décadas. Algunas han sido descartadas completamente debido a motivos de seguridad o eficiencia. Aquí están 10 ejemplos interesantes de técnicas “vieja-escuela” que han cambiado drásticamente, o que ya no se utilizan:

1. Reutilización de jeringas y catéteres urinarios

Atención nuevas enfermeras, créanlo o no, muchos de los suministros médicos desechables, como catéteres urinarios y jeringas, hasta hace pocos años fueron fabricados para ser reutilizados. Estos suministros eran esterilizados entre uso y uso, un proceso que eventualmente se consideró demasiado costoso, a la vez que los suministros médicos desechables se volvieron más comunes.

2.  Llevar en papel el control del cuidado del paciente

Mientras que es posible encontrar clínicas pequeñas, también rurales, que llevan el control del cuidado de un paciente en papel, la mayoría de los centros sanitarios realizan estos controles de forma electrónica. Además de proveerles a todos los miembros del equipo de cuidado médico un acceso más sencillo a las historias clínicas de los pacientes, el control electrónico típicamente es más preciso y eficiente.

3. Uso de tirillas urinarias con escala móvil insulínica

Las tirillas urinarias con escala móvil insulínica habían sido utilizadas por más tiempo que los medidores de glucosa. Antes de que estos medidores fueran usados para determinar cuánta insulina administrar a un paciente diabético, o inclusive si había que administrársela, las enfermeras tuvieron que depender de las tirillas urinarias. Los resultados de éstas últimas no eran tan precisos como los dados por los medidores de glucosa, así que no debe sorprender que a tales tirillas ya no se les diera más el uso antes mencionado.

4. Regulación manual de líquidos intravenosos

Antes de que las bombas de infusión fueran inventadas, fue necesaria la regulación manual de los fluidos intravenosos. Para hacer esto, las enfermeras tuvieron que contar las gotas y calcular tasas de goteo para cada uno de los pacientes receptores de fluidos intravenosos. Ahora, gracias a las bombas de infusión, la administración de los fluidos intravenosos es más sencilla, más precisa, y mucho más rápida.

5. Palpación para determinar la presión sanguínea

La gran mayoría de los centros sanitarios por todo Estados Unidos toman de manera automática las medidas de presión arterial de los pacientes, pero éste no siempre fue el caso. Las enfermeras acostumbraban a confiar en la palpación para obtener las medidas de presión sanguínea. Para obtener dicha presión de esta forma, las enfermeras inflaban y desinflaban una abrazadera de compresión, sintiendo la desaparición y resurgimiento del pulso radial.

  1. Afeitado de pacientes antes de la cirugía

Hasta hace poco, a los pacientes con abundante vello se les afeitaba en las zonas de incisión antes de una cirugía. Ahora, nueva evidencia sugiere que hacer esto puede incrementar el riesgo de infección, y muchos hospitales han eliminado esta práctica. Ahora, en vez de usar una navaja, las enfermeras usan cortadoras para eliminar el vello excesivo, como parte de los preparativos pre-operatorios.

7. Sacudir los termómetros de mercurio

Ahora que los termómetros digitales son utilizados para obtener la temperatura corporal de los pacientes, es muy inusual ver a una enfermera sacudir un termómetro de mercurio. En el pasado, sin embargo, las enfermeras en su día a día podían ser vistas sacudiendo termómetros de mercurio. La razón por la que estos termómetros “vieja-escuela” eran sacudidos era porque el mercurio en ocasiones se aferraba a las partes internas de los mismos. Previo a una nueva lectura de temperatura, trayendo la mayor parte del mercurio de vuelta al bulbo o punta del termómetro luego de sacudirlo, era la mejor manera para asegurar una lectura precisa de la temperatura del paciente.

  1. Corte de catéteres urinarios durante su remoción

Mientras que no se recomienda el corte de catéteres urinarios durante su remoción, algunas enfermeras y doctores todavía realizan esta práctica. Es considerada insegura principalmente por dos razones. En primer lugar, la tracción del catéter puede causar su retraimiento hacia la vejiga si el mismo es cortado. En segundo lugar, el globo puede que no se desinfle, lo que convierte la simple remoción de un catéter en algo mucho más difícil y costoso.

9. Irrigación de tubos nasogástricos con Coca-Cola

Muchas enfermeras de la “vieja-escuela” defienden el uso de la Coca-Cola para el enjuague de los tubos nasogástricos. En teoría, esto es debido a la acidez de dicha bebida. Independientemente de la razón detrás de la supuesta efectividad de este método, no se recomienda debido a que puede afectar el tubo de plástico. Antes de usar Coca-Cola, jugo, o algo similar para enjuagar un tubo nasogástrico, consulta las directrices del centro sanitario donde trabajas. Lo más probable es que el usar agua cuando se enjuague un tubo nasogástrico sea parte del método de preferencia.

10. Tratamiento de insuficiencia cardíaca congestiva (CHF) con torniquetes rotatorios

Se acostumbraba a tratar con torniquetes rotatorios a los pacientes con insuficiencia cardíaca congestiva. Esencialmente, estos torniquetes eran aplicados en los miembros inferiores para disminuir el retorno venoso al corazón. Sin embargo, en estos días, tenemos un gran variedad de diuréticos efectivos que pueden ser usados para ayudar a reducir el esfuerzo que causa el volumen excesivo de fluido en el corazón. No sólo el mencionado tratamiento es más cómodo para los pacientes que la aplicación de torniquetes, también es mucho más efectivo.

¿Hay algunas enfermeras “vieja-escuela” trabajando contigo en tu unidad? Si así fuere, ¿aún practican algunas de las técnicas mencionadas en este artículo? ¡Deja un comentario debajo de este artículo y háznoslo saber!