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  • 5 years ago

Historias verdaderas (¡y graciosas!) de enfermeras reales

Fancy Photography | Veer + Jupiterimages | Creatas | Getty

¿Has visto alguna vez algo tan grande?

James tiene 87 años y es uno de los pacientes más agradables, un auténtico caballero. El otro día, mientras le estaba dando a James un baño de esponja, le incorporé para poder lavarle sus partes íntimas y mirando hacia abajo me dijo, “¿has visto alguna vez algo tan grande?”

No sabía que decirle. Solo podía pensar que hubo una vez un chico allá en Florida que…

Pero antes de que pudiera decir nada, James agitó la cabeza y dijo, “¡Mi cuñado me dijo una vez que estos son los pies más grandes que ha visto jamás!”

Situación embarazosa –>

Una situación embarazosa

Me asignaron el cuidado de un joven al que habían disparado tres veces. No tenía ninguna herida mortal pero sí heridas graves. Irrumpí en su habitación individual para preguntarle si había completado su menú para el día siguiente. Lo encontré apoyado cuidadosamente al lado de la cama utilizando el orinal. Para tapar cualquier bochorno que él pudiera sentir, solté una vieja expresión australiana: “¡Oh! ¡Las cosas que ves cuando no llevas una pistola!” No hace falta que diga que ¡me sonrojé!

Valoración del dolor –>

Valoración del dolor

Estaba clasificando a una paciente de Maternidad que creí que estaba de parto. Haciendo una valoración del dolor le pregunté, “¿es el dolor intermitente o constante?”

“¿Qué?”

“¿Si el dolor viene y va o es constante?”

“Bueno, ¡constantemente viene y va!”

Extraño diagnóstico –>

Extraño diagnóstico

Un estudiante de primero en su primer mes de prácticas en una sala de cirugía general le dio este informe a su instructora:

“Mi paciente el Sr. X es un señor de 45 años al que se la ha diagnosticado estómago cálcico.”

La instructora estaba confundida ya que nunca antes había oído lo de un estómago cálcico. Cuando abrió el historial del paciente, resultó ser carcinoma – Estómago CA

Repetir –>

Repetir

Estaba recuperando a una paciente mayor de Cornualles un poco sorda y a la que se le había repetido la colostomía. Cuando se despertó, tuvimos la siguiente conversación:

“¿Qué está haciendo entonces?”

“Está repitiendo la colostomía.”

“¿Qué?”

“Está repitiendo la colostomía.”

“¡Reciclando mi colostomía! Bien, ¿quién la tiene entonces?”

Degustación –>

Degustación

Una noche mientras le administraba la medicación a una señora mayor tuvimos esta conversación:

“Hola, le traigo la medicación.”

“Oh, vale.”

“Le voy a dar Pepcid para su estómago, pero lo voy a poner en su intravenoso.”

(La paciente parece confundida) “Vale. Pero…tengo una pregunta.”

“Oh, ¿Cuál es su pregunta?”

“Bueno, espero que no le moleste la pregunta, pero ¿por qué Pepsi y no Coca-Cola?

¿Cómo puedes vivir así? –>

¿Cómo puedes vivir así?

Cuidaba de un paciente de 22 años, extremadamente poco cooperativo, al que recientemente se la había diagnosticado como diabético insulino-dependiente. Para intentar ilustrar la importancia que el cumplimiento y buen control de los niveles de azúcar tienen en el retraso del inicio y gravedad de las complicaciones a largo plazo, compartí la fotografía clínica de un hombre joven. Debido a que el hombre se negaba a admitir su enfermedad, a los 32 años estaba ciego, con diálisis, había perdido los testículos y estaban a punto de amputarle los pies. El paciente gritó con horror, “¿Cómo se puede vivir sin testículos?”