La lucha contra la información errónea sobre el coronavirus: 5 rumores falsos y por qué son peligrosos

El brote de coronavirus ha provocado otra pandemia peligrosa: una “infodemia” de datos falsos y teorías de conspiración. Los rumores y hechos falsos tienden a circular desenfrenadamente durante emergencias de salud pública y tiempos de crisis financiera. A medida que las personas comienzan a sentir que están perdiendo el control en partes de su vida cotidiana, algunos recurrirán a historias ficticias y titulares manipuladores para tener acceso a cualquier tipo de información que les permita tener algo de control.

La desinformación puede ser mortal. Puede evitar que algunas personas apliquen las últimas medidas de prevención del coronavirus, acelerando la propagación del virus. Puede provocar que varios grupos religiosos y éticos se enfrenten entre sí cuando las personas buscan a alguien a quien culpar. También puede generar una brecha entre naciones, grupos políticos y organizaciones.

El Secretario General António Guterres, Jefe de las Naciones Unidas, advirtió recientemente que el mundo se enfrenta a “una peligrosa epidemia de información errónea” sobre COVID-19. Él está pidiendo a las empresas de medios sociales, la prensa, los líderes de la salud y gobiernos a luchar contra la difusión de información errónea mientras restablecen la confianza del público en estas instituciones.

El surgimiento de la “Infodemia”

La información errónea tiende a seguir a las pandemias y emergencias donde quiera que lleguen. Algunos pueden aprovechar la situación para difundir sus propias creencias personales, mientras que otros pueden ver la oportunidad de ganar dinero. En otros casos, la información errónea simplemente puede llenar el vacío de lo que los expertos aún no saben. Los rumores y las teorías de conspiración pueden extenderse como incendios forestales, especialmente en la era del Internet y las redes sociales.

Durante la Peste Negra, comenzaron a difundirse rumores de que los judíos envenenaron los pozos de los cristianos. En la era de la pandemia de gripe de 1918, algunos creían que los alemanes habían creado el virus como un acto de guerra. Más recientemente, el brote de ébola se señaló erróneamente como un arma biológica diseñada para matar a los africanos.

Hoy, la información errónea sobre el coronavirus proviene de todos los lados, incluso de los líderes de los países del tercer mundo, cuentas de redes sociales, varios medios de prensa e incluso del Presidente de los Estados Unidos.

Al final, la información errónea enturbia las aguas, dificultando que las personas puedan identificar lo que es verdadero y lo que es falso. Algunas personas pueden desconectarse de toda la información sobre el coronavirus, mientras que otras pueden elegir qué noticias quieren conocer. La información de salud pública honesta y correcta puede ser nuestra mejor defensa contra la pandemia.

Suposiciones y rumores comunes sobre el virus

Dediquemos un minuto a disipar algunos rumores comunes sobre el coronavirus:

  • Las mascarillas solo deben ser utilizadas por los proveedores de atención médica

Los gobiernos internacionales y otras agencias de salud han estado debatiendo constantemente sobre si el público en general debe usar máscaras faciales. Los proveedores de atención médica se han estado quedando sin equipo de protección personal durante semanas, pero a medida que los paises se acercan al ápice de la pandemia, los CDC señalan que todas las personas deben cubrirse la cara al salir.

Una persona promedio puede hacer fácilmente su propia máscara o usar una bufanda sobre su cara al comprar comestibles. Esto limita la propagación del virus, protegiendo tanto a la persona que utiliza la máscara como a cualquiera que pueda encontrar.

  • Existe una cura disponible

Se ha hablado mucho sobre una posible cura para COVID-19, incluyendo Remdesivir y cloroquina como alternativas. Si bien algunos proveedores han recibido la aprobación de la FDA para usar estos medicamentos como un posible tratamiento para el virus, se necesita realizar más pruebas. La industria de la salud aún está a varios meses de desarrollar una cura o probar la eficacia de estos fármacos.

  • El coronavirus fue creado en un laboratorio.

A pesar de los rumores, el coronavirus no se creó en un laboratorio. Tampoco se usa como arma de guerra. Los países de todo el mundo están luchando por contener el brote. Si bien el presidente de los Estados Unidos se ha referido al virus como el “virus chino”, no conoce nacionalidad ni partido político.

Gracias a estos rumores, Estados Unidos ha visto un aumento en la cantidad de crímenes de odio contra la comunidad asiática estadounidense en las últimas semanas. El FBI ha advertido sobre un posible aumento en los casos, ya que algunos culpan a los descendientes de asiáticos.

Los científicos actualmente creen que el virus proviene de un animal, probablemente un murciélago. Una vez que el virus saltó del reino animal a los humanos, desarrolló propiedades patógenas, lo que le permitió propagarse rápidamente de persona a persona.

  • El ibuprofeno empeora los síntomas.

También hemos escuchado rumores de que los analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno, pueden empeorar los síntomas similares a la fiebre en pacientes que padecen el coronavirus. El Ministerio de Salud francés incluso envió una advertencia, pero esto resultó ser prematuro. En este momento, la Organización Mundial de la Salud no recomienda evitar el uso de ibuprofeno.

  • Los niños son inmunes al virus.

Los datos sugieren que los menores de 18 años pueden experimentar el virus de manera diferente a las personas mayores. Los casos en niños pueden ser menos severos y sus síntomas pueden desarrollarse más lentamente, pero los niños no son inmunes al coronavirus. Los menores representan alrededor del 2% de las hospitalizaciones en los Estados Unidos, pero pueden transmitir fácilmente el virus a otras personas, incluidos familiares y amigos. Algunos niños y jóvenes pueden tener el virus sin darse cuenta si sus síntomas son leves.

Sin embargo, varios niños fallecieron debido a síntomas relacionados con el coronavirus. De los casos reportados entre los menores de 18 años, alrededor de una quinta parte han sido hospitalizados, en comparación con alrededor de un tercio de los adultos que contraen el virus.

Consejos para corregir historias falsas y teorías conspirativas

  • Guía a tu familia, amigos y colegas a fuentes de información confiables e imparciales.
  • No respondas a historias falsas en las redes sociales, ya que puedes difundirlas. Muchas personas realizan publicaciones en línea para crear controversia y atraer la atención.
  • Utiliza las redes sociales y el sitio web de tu organización para combatir la información falsa en línea. Comunícate con el público con respecto a los últimos hechos y pautas de prevención.
  • Si te emocionas después de leer una noticia, tómate un minuto para procesar tus pensamientos y verificar la fuente antes de volver a publicar, comentar o compartir en línea.
  • Evita los sitios web y las personas en las redes sociales que compartan historias falsas o engañosas.

Todos podemos poner de nuestra parte para combatir la propagación de información perjudicial y no comprobada. Ten en cuenta estos consejos para asegurarte de que tus pacientes escuchen los hechos reales, no la propaganda.