• Sharon Sayler
  • Scrubs
  • 6 years ago

3 recomendaciones sobre lenguaje corporal que todas las enfermeras deberían saber

Hemera | Thinkstock

“No se preocupe, no creemos que sea un cáncer malo,” dijo ella con una sonrisa.

Después de recuperar la compostura y empezar a respirar de nuevo, espeté, “Vale, ¿qué es un cáncer bueno?”

Dar malas noticias a un paciente siempre es duro, no importa la cantidad de entrenamiento en empatía que hayas recibido. Como coach de comunicación, enseño a la gente que lo que dice tu cuerpo puede tener más fuerza que las palabras que utilizas o la empatía que compartes.

Recientemente leí las siguientes instrucciones para dar malas noticias: “Primero, ponte de pie cuando te dirijas al paciente, para que sepa quién está al mando. Segundo, sujeta una radiografía o cualquier otra prueba para demostrar que esto es serio y que tú eres el experto.” ¡Mal, mal, mal!

Aquí están mis recomendaciones:

1. Evita la postura de matón. Si estás de pie cuando el paciente está sentado, es  menos probable que el paciente hable ya que tu lenguaje corporal dice “matón.” En lugar de eso, ponte al mismo nivel que el paciente, bien sea sentado o de pie. Siéntate en un ángulo de 90 grados respecto al paciente o a su lado. Si quieres trasmitir que “yo soy el experto”, todo lo que tienes que hacer es colocar las manos con las palmas hacia abajo. Es más profesional y menos intimidante que estar de pie. Para animar al paciente a hacer preguntas, no tienes que decir nada. Simplemente gira las palmas hacia arriba  y establece contacto visual. Con una sonrisa amable y un asentimiento, le has comunicado al paciente de forma no verbal que es seguro hablar.

2. Olvídate de la prueba. La prueba es estupenda, pero no demuestra que eres un experto. Sin embargo, lo que si hace es proporcionar una razón para romper el contacto visual y ayudar a dar las malas noticias. La primera cosa que hace un paciente cuando recibe malas noticias es inspirar rápido y dejar de respirar momentáneamente. En este momento, el paciente no puede oír nada, por lo que deja de hablar y de establecer contacto visual. Mira la radiografía o el suelo, pero no al paciente. Rompiendo el contacto visual, permites al paciente reaccionar emocionalmente sin sentirse avergonzado o atosigado. Espera en silencio y escucha, quizá puedes añadir un lento asentimiento tranquilizador. Vigila con tu visión periférica si el paciente ha “empezado” a respirar de nuevo. Una respiración normal es el indicador clave de que el paciente es capaz de escuchar y entender la noticia. 

3. La tercera persona es la mejor persona. Utiliza la tercera persona cuando estés dando una mala noticia. Por ejemplo, di “La radiografía dice…” no “Tu radiografía dice…”, “El cáncer es…” no “Tu cáncer es…” Utilizando la tercera persona hace que el cáncer sea autónomo. La palabra “tu” implica propiedad.

Lo que haces y dices tiene un gran impacto en el pronóstico del paciente, por eso escoge tus palabras de manera inteligente y tus posturas cuidadosamente.