7 Consejos Para Trabajar Como Enfermera Durante El Embarazo

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Mi esposo y yo tuvimos nuestro primer hijo en febrero de 2016. Estábamos emocionados. Sin embargo, fue una experiencia bastante desafiante para mí. He conocido a muchas que han tenido embarazos fáciles y tranquilos… sin náuseas, vómitos, acidez estomacal y algunos de los otros encantadores síntomas con los que tuve que lidiar.

Aunque fue la primera vez que pasé por esto, siento que en el proceso he aprendido algunas cosas que pueden ser beneficiosas para ti, si también te estás preparando para este viaje.

Puede que tengas que contarle a tus compañeros de trabajo antes de lo que te gustaría. Definitivamente enfrenté esto. Íbamos a esperar hasta nuestro segundo ultrasonido para hacer el gran anuncio. ¡No funcionó! En casa vomitaba a diario y tenía que comer a cada hora para mantenerlo bajo control lo suficiente como para trabajar. Por lo tanto, mis compañeros de trabajo tenían que saberlo porque los olores que antes podía manejar ya no me eran tolerables. ¡Incluso las cosas que podía ver y los sonidos que antes no me incomodaban ya no eran una opción! Sin embargo, fue agradable avisarles al principio. Obtuve mucho apoyo durante momentos realmente difíciles. La gente rápidamente le daba Zofran a mi paciente que vomitaba para que yo no vomitara después o me ayudaban a mover a mi paciente con obesidad mórbida porque yo no podía levantar tanto peso en ese momento.

Puedes estar a punto de vomitar sobre alguien. Estuve tan cerca de hacer esto, pero pude hacerlo fuera de la habitación. Como dije antes, definitivamente no podía manejar las cosas simples que antes controlaba. Este es otro gran motivo por el que debes contarle a tus compañeros de trabajo con tiempo para que puedan ayudarte.

Conoce tus límites. ¡Solo tú puedes hacer cumplir esto! La gente no lo hará por ti, especialmente durante los meses en que todavía no se nota. Conoce cuándo necesitas sentarte o cuándo debes pedirle a otra persona que gire a tu paciente o que muevan la cama. ¡Afortunadamente tengo compañeros de trabajo increíbles que ni siquiera me dejaron intentarlo! Pero asegúrate de que estás haciendo esto por ti misma; puede ser más difícil de lo que parece y te puedes sentir mal porque quieres hacer tu parte. ¡Pero debes conocer cuánto peso puedes levantar y respetarlo! ¡Y reconocer cuándo necesitas un descanso y tomarlo!

Invierte en buenos calcetines de compresión. Tengo algunos tipos de calcetines diferentes porque algunas mañanas estoy demasiado cansada para ejercitarme con los más gruesos. Realmente hacen una diferencia para la hinchazón, el dolor y el soporte. También me gusta tener algunas conmigo, así  no necesito esperar a hacer la lavandería ni lavarlos en cada guardia.

Cuídate. ¡Especialmente si estás embarazada durante la temporada de gripe! Si estás embarazada, estás inmunocomprometida. Si eres una enfermera embarazada, ¡eres una persona inmunocomprometida rodeada de personas enfermas! Asegúrate de estar atenta a la higiene de tus manos. Utiliza una máscara si empiezas a sentirte mal o si estás cuidando a alguien y te preocupa que te contagie. Come bien, descansa lo suficiente, etc.

¡Consigue un bolso de enfermera y abastécelo con bocadillos y un paquete de medicamento anti náuseas! Sentí muchas náuseas. Tomé mi práctico bolso de enfermera (que generalmente tenía crema los labios, hisopos con alcohol, Tylenol, etc.) y me aseguré de mantenerlo lleno de bocadillos porque comer cada hora me impedía vomitar. También tenía dentro de mi bolso un paquete de medicamentos para las náuseas. Llevaba Zofran para emergencias, aceites de menta y limón, paletas, gomas de mascar de menta, galletas saladas y caramelos de jengibre. Siempre lo mantuve cerca porque por el tiempo disponible debía acceder rápidamente a él. Antes de que te des cuenta, han pasado dos horas desde que comiste y ¡te estás mareando un poco!

Comprar ropa cómoda. Para mí, esto también significaba comprar algunos uniformes. Sé que algunas no quieren gastar el dinero extra en ropa de maternidad, pero me siento mejor al saber que tengo todo cubierto y situado y tengo espacio para crecer. Soy bastante alta, por lo que los uniformes médicos casi no cubren mi pecho y siempre tengo que usar una camiseta sin mangas debajo, así que tratar de pedir prestados uniformes hospitalarios más grandes no era una opción. No tuve que comprar pantalones nuevos, así que solo conseguir algunas camisetas ha marcado la diferencia.

Espero que estos consejos ayuden… ¡y comparte los tuyos en los comentarios para ayudar a otras!