• Lynda Lampert
  • Scrubs
  • 5 years ago

Confesiones de RR. HH. de un hospital (por qué no te hemos contratado)

Image: Creatas | Thinkstock

Puede que en la actualidad y en muchas zonas de los EE. UU. sea difícil encontrar un trabajo, pero ser la encargada de contratar enfermeras, tal y como está  la economía actual, tampoco es fácil. Una desafortunada mujer le explicó a una candidata que su perfil no se ajustaba al trabajo. La enfermera llamó poco después para decirle a la encargada de selección de personal que era fea y que parecía una jirafa. Peor fue el caso de la enfermera que estaba tan enfadada por haber sido rechazada que tuvo que cerrarse todo el edificio debido a amenazas terroristas. Algunos candidatos simplemente acuden a la entrevista sin pensar, como la enfermera que acudió a una entrevista en un centro de rehabilitación de alcohólicos llevando una camiseta con el dibujo de un Martini.

Estas historias son, por supuesto, una excepción y es más probable encontrarlas en una web como Perez Hilton que en la oficina de un empleador. Dejando de lado estos casos, que hacen que el proceso de rechazo sea más fácil para los profesionales de recursos humanos, ¿qué pasa cuando TÚ crees haber realizado una excelente entrevista y, sin embargo, no has conseguido el trabajo? Desde RR. HH. nos confiesan qué funciona —y qué no — a la hora de contratar.

Errores cometidos por las enfermeras
Hay varios errores que puedes cometer durante las entrevistas — cosas a las que quizá no les has dado demasiadas vueltas — que pueden no gustar a los entrevistadores y que te hacen menos atractiva para el puesto.

1. ¿Qué has dicho? Katie Cwalinski, PRC, CSSR, responsable de la selección de enfermeras en Cleveland Clinic, afirma, “Algunos errores que cometen las enfermeras incluyen hablar negativamente de sus puestos de trabajo anteriores o actuales y/o de su superior, o hablar únicamente del turno que necesitan, no de por qué quieren trabajar en determinada área clínica o por qué quieren trabajar para una determinada organización.” Merece la pena hacer comentarios profesionales y positivos cuando hablas de tus anteriores empleadores.

2. Papeleo, por favor. Algunas enfermeras tienen la experiencia, pero carecen de credenciales para probarlo. Amanda Oldfield, vicepresidenta de RR. HH. en Verizon Care Services con sede en North Palm Beach, Fla., dice, “Cuando empiezas a perder estos documentos, no podemos contratarte. Tienes que mostrar los certificados de cuando te graduaste por primera vez en la escuela y las que han sido enfermeras durante 20 o 30 años no tienen esta documentación.” En numerosas ocasiones, si una enfermera no tiene esas credenciales, no puede ser contratada para ese trabajo y debe volver a dedicar horas a la formación.

3. No te preocupes por los pequeños detalles. Si estás buscando que un profesional te haga el currículo, no te molestes. Muchos seleccionadores de enfermeras tienen bastante con un simple currículo que diga quién eres y qué puestos has ocupado. A diferencia de tus credenciales, no te preocupes por los pequeños detalles de tu currículo. A muchos encargados de RR. HH. les interesa más ver cómo interactúas cara a cara.

 4. Eres lo que llevas.  Quizá te han aconsejado vestir bien cuando vayas a una entrevista. Según nuestras expertas fuentes, esto tiene bastante de mito. A muchos seleccionadores de personal no les molesta que te presentes con el uniforme, pero Oldfield avisa, “Algunas chicas vienen con pantalones de uniforme y unos minúsculos tops con todo colgando por ahí y eso no resulta apropiado.”

Razones por las que no te contratan

1. El pasado. 

Muchos seleccionadores de personal no contratan a alguien con antecedentes. Emily Gutierrez, una seleccionadora de enfermeras de Southern California, afirma, “No se nos permitía contratar a candidatos que hubieran cumplido condena.” Oldfield va un paso más allá: “Vemos chicas con delitos menores en su historial marcadas como no elegibles. No contratamos a nadie con antecedentes penales.” Si cometiste un delito en el pasado, quizá sea ese el motivo por el que no te han contratado.

 2. A nosotros no…bueno…no nos gustaste.

La personalidad es otra de las razones principales por las que alguien de RR. HH. puede rechazar a un potencial candidato. Cwalinski declara, “Las tres razones principales por las que rechazo a un candidato son: la mala comunicación, las respuestas inadecuadas y la falta de motivación.” Gutierrez también está de acuerdo. “La personalidad puede causar rechazo. Si la persona no tiene buen trato con los pacientes, no quiero contratarla. Las enfermeras son puntuadas por personalidad, trato con el paciente y servicio al cliente.” Mira como interactúas con tu entrevistador y asegúrate de que eres abierta y amable. Si el seleccionador de personal no cree que puedes tratar a los pacientes con amabilidad, seguramente no te dará el trabajo.

Otras razones nombradas por los seleccionadores de enfermeras  para no contratar a un candidato incluyen:

  • Falta de experiencia
  • Deshonestidad
  • Uso de fármacos con fines recreativos
  • Falta de higiene
  • Fallar un test de competencias básicas

Qué están buscando
¿Qué están buscando exactamente? Cwalinski busca “si el candidato encaja o no en la organización, si tiene un historial laboral estable, si tiene motivación, cuáles son sus objetivos a largo plazo, su nivel de interés y su deseo por desarrollar su carrera profesional.” Oldfield busca experiencia y habilidades básicas. “Si vienes y tienes buena presencia, traes toda la documentación, puedes hablar con claridad y mantener una conversación conmigo, eres una buena candidata.”

Consejos para las recién licenciadas
Algunas de estas cosas pueden resultar un poco deprimentes para las recién licenciadas que carecen de experiencia para competir en este duro mercado. Gutierrez ofrece este consejo: “Para las enfermeras recién licenciadas, algo que recomiendo encarecidamente es que cuando realicen sus prácticas hagan un buen trabajo porque te están observando. Demuestra a los directores de tu departamento y a tus preceptores que tienes interés y preséntate tu misma a RR. HH, simplemente para lograr una mayor visibilidad. Tómate en serio tus prácticas clínicas porque puedes ser de las pocas que consideren cuando empiecen a contratar. Al hospital le cuesta unos 40,000$ preparar a un recién licenciado. Esfuérzate en ser una superestrella.”