• Scrubs Editor
  • 4 years ago

Evita un susto con el cuidado adecuado de los uniformes

Digital Vision | Martin PooleDigital Vision | Martin Poole

Viendo como es imposible pasar un solo día de trabajo sin la ayuda de tu uniforme de confianza, es superimportante para ti que este uniforme:

  1. Sea resistente. Una resistencia del tipo “he pasado dos semanas en la jungla y aun me lo puedo poner”. ¿Podemos atrevernos a decir incluso “vibrante”?
  2. No se duplique como un Club Med para gérmenes no deseados. Y los gérmenes de su abuela. Y los gérmenes de la abuela de su abuela.

¿La buena noticia? Tienes a tu disposición muchas maneras sostenibles de cuidar un uniforme que no son tan drásticas como el “quemar después de usar” que has estado considerando después de que los supervirus entraran por la puerta grande en el entorno sanitario.

Ahora…

  • Te acabas de comprar un par de estilosos uniformes nuevos, ¿verdad? Fantástico. Aquí tienes un truco: antes de menearte con estas cosas, lávalos por separado con media taza de vinagre. Esto ayudará a mantener el color del material y ralentizar el deterioro, cosa que puede pasar exageradamente cuando desinfectas tus uniformes regularmente.
  • Separa, separa, separa. Aunque odiamos tener que añadir otra carga (literalmente) a tu lista de cosas que hacer, la verdad es que no toda la ropa sucia es igual. Como tus uniformes siempre requerirán un lavado más profundo que, por ejemplo, una de tus camisetas de estar por casa, es mejor mantenerlos separados y evitar que se mezclen con el resto de ropa sucia.
  • A la segunda va la vencida. Si realmente quieres asegurarte o tienes una colada de uniformes especialmente manchados, un doble lavado es lo mejor. Aquí tienes unos sencillos pasos a seguir para hacerlo:
  1. Comprueba que no hay manchas en los uniformes. Quieres eliminarlas antes del lavado nº1, porque el agua caliente del lavado nº 2 incrustará las manchas.
  2. Dale la vuelta a los uniformes. Esto evitará que los artículos se froten unos con otros y formen grumos dentro de la lavadora.
  3. Echa los uniformes dentro de la lavadora. Selecciona un “ciclo normal” con agua fría, añadiendo la cantidad necesaria de detergente según la carga. Aunque la carga sea pequeña es mejor colocar la capacidad en “grande” o “extragrande”. De esta forma, tus uniformes tendrán el espacio necesario para moverse y coger ritmo cuando las cosas empiecen a ponerse salvajes.
  4. El segundo lavado tiene el propósito de desinfectar totalmente los uniformes. Esta vez sáltate el detergente y añade ¾ de taza de lejía para ropa de color. Selecciona un ciclo “normal” y utiliza agua caliente.
  5. Seca tus uniformes con una secadora a máxima potencia para tener una tercera oportunidad de deshacerte de las bacterias más duras de pelar.
  • Algo caliente. Si tienes tiempo pásale la plancha a los uniformes recién lavados. No solo te dará un aspecto “fresco” en el trabajo, también actúa como otra capa de desinfección ya que el calor ayudará a eliminar cualquier bacteria que haya demostrado tener un agarre de cinco estrellas.

¿Cómo cuidas tú de tus uniformes? ¡Dínoslo en los comentarios de más abajo!