Inundaciones, enfermedades e insolación: Por qué necesitas incorporar los efectos del cambio climático en la salud en tu trabajo

Existe un creciente consenso en la comunidad médica de que los residentes y los proveedores de salud en formación deben recibir educación sobre los efectos del cambio climático en la salud. Desde la propagación de enfermedades infecciosas hasta la calidad del aire, los incendios forestales y las tormentas tropicales, el entorno cambiante seguirá afectando nuestra salud.

Es por eso que el Dr. Gaurab Basu de Cambridge Health Alliance comenzó a impartir un curso electivo sobre los efectos del cambio climático en la salud, para que sus residentes puedan incorporar este conocimiento a su repertorio de habilidades antes de que inicien verdaderamente su trayectoria.

Algunos proveedores e instituciones dicen que la industria de la salud debe enfocarse mucho más en preparar a los médicos y enfermeras para el futuro del cambio climático, mientras que otros dicen que educar a los estudiantes sobre estos temas podría ser un error.

La tormenta que se avecina

Hay mucha evidencia que sugiere que el cambio climático dará forma al futuro de la atención médica. Según la Organización Mundial de la Salud, entre 2030 y 2050, se espera que el cambio climático cause aproximadamente 250.000 muertes cada año, por desnutrición, malaria, diarrea y estrés por calor. En general, los efectos sobre la salud del cambio climático probablemente costarán entre 2 y 4 mil millones de dólares para el año 2030.

El aumento de las temperaturas, las tormentas tropicales impredecibles y la propagación de enfermedades pueden ser un peligro para tus pacientes. Las áreas costeras verán huracanes más grandes y más lluvias, lo que aumentará las posibilidades de inundaciones. El agua estancada y las temperaturas cálidas también atraerán a los mosquitos, aumentando la propagación de enfermedades, incluyendo el virus del Nilo Occidental.

Para las regiones más cálidas, las temperaturas seguirán subiendo, lo que ejercerá una presión adicional sobre el cuerpo. El 16 de agosto de 2020, California informó una temperatura alta de 130 grados F, que se considera la temperatura más calurosa registrada en agosto en los Estados Unidos. El estrés por calor y el agotamiento por calor pueden provocar mareos, náuseas, fatiga e incluso daño de órganos e insuficiencia cerebral.

Cada comunidad tendrá que encontrar formas de combatir estas tendencias, pero los proveedores y los líderes comunitarios pueden comenzar reconociendo que el cambio climático representa una amenaza para nuestra salud.

Aprendiendo a detectar las señales

El Dr. Gaurab Basu dice que ha aprendido mucho sobre cómo el cambio climático puede afectar a sus pacientes y su práctica. Ha estado tratando a un paciente que está recuperándose del virus del Nilo Occidental, el cual no había aparecido en su radar desde hace unos años. En lugar de asumir que el paciente sufre de fatiga o insolación, está aprendiendo a mantener la mente abierta.

Antes de 2002, no había casos de virus del Nilo Occidental en Massachusetts, pero hoy existen 49.

El Dr. Basu explica cómo estas tendencias han cambiado su comprensión de la medicina. “Cuando alguien llega con fiebre y está confundido, no es el diagnostico que mi mente considera de inmediato. Este caso realmente me ha enseñado cuánto necesito estar informado sobre las formas en que el cambio climático está cambiando los patrones de enfermedades infecciosas”.

Está emocionado de dar una clase sobre estos temas, pero dice que los médicos residentes necesitan mucho más que un curso electivo.

Varias escuelas y educadores están comenzando a incorporar estos temas en sus materiales de aprendizaje, pero los defensores de la iniciativa dicen que los residentes no captarán el mensaje a menos que los efectos del cambio climático sobre la salud sean evaluados cuando soliciten una licencia médica.

Cómo empezar

Si no sabes cómo incorporar los efectos del cambio climático en tu práctica, no está sola. El cambio climático es un proceso lento y algunos de tus pacientes pueden tener problemas para entender estas ideas. Para algunas instalaciones y organismos, aplicarlo en el aula o en la sala de exámenes puede ser un reto.

La pediatra Rebecca Philipsborn de la Universidad de Emory está tratando de cambiar eso. Recientemente publicó un marco, Climate Change and the Practice of Medicine (Cambio climático y Práctica de la Medicina), en la revista Academic Monitor para ayudar a los proveedores a incorporar estas ideas en su práctica.

Habla sobre los desafíos que los proveedores y sus pacientes enfrentarán en los próximos años, particularmente cómo el cambio climático afectará a las personas mayores y de bajos ingresos que pueden no tener los medios para protegerse de enfermedades infecciosas, temperaturas extremas y violentas tormentas tropicales.

Como pediatra, también aborda este tema desde la perspectiva de una madre preocupada. Como escribió en 2018 en su artículo histórico, Climate Change and Global Child Health (Cambio climático y salud infantil mundial), “A nivel mundial, se estima que los niños soportan el 88% de la carga de morbilidad debido al cambio climático, y los más pobres se ven afectados desproporcionadamente”. También está tomando en cuenta los efectos psicológicos en los niños que han pasado por varias crisis, como sequías sistémicas, inundaciones, olas de calor y tormentas tropicales.

Desde el calor extremo hasta el acceso a alimentos y agua potable limpia, el cambio climático afectará a tus pacientes de una forma u otra. Las personas de edad avanzada y de bajos ingresos tienden a ser las que corren mayor riesgo, pero no está claro exactamente lo que deparará el futuro. Ten en cuenta estas ideas para ayudar a tus pacientes a atravesar el cambio climático.