¿Qué es realmente ser una enfermera?

programas de televisión pueden hacerte creer que la única función de una enfermera es la de ser una sirvienta en el hospital. Pero la enfermería es mucho más que suministrar medicamentos y limpiar luego de un Código Marrón. Entonces, ¿qué es realmente ser una enfermera?

 

¿Qué es realmente ser una enfermera?

  • Es como caminar sobre una cuerda floja con tus manos en los bolsillos. Debes hacer esto, aquello y lo otro, sin perder el equilibrio.
  • Las enfermeras llegamos a ver muchas cosas: Los pacientes llegan heridos, asustados y vulnerables, o enojados, desesperados y manipuladores, y con otros cientos de características en medio de estos dos extremos.
  • Hacemos lo mejor que podemos con los recursos que tenemos.
  • Escuchamos, animamos, alentamos, establecemos límites, reprendemos y educamos.
  • Escuchamos formas de usar malas palabras que nunca llegamos a imaginar que existían.
  • Escuchamos historias de personas que han estado casadas durante 60 años y de cómo se conocieron.
  • Aprendemos sobre las disputas familiares y la disfunción familiar.
  • Escuchamos los temores de los niños pequeños y la angustia de los adolescentes,
  • A veces están envueltos en ira y rebeldía, así que debemos ser detectives y consejeros.
  • Sacamos a las personas del borde de la muerte, algunas veces viven, y otras veces simplemente existen, en un cuerpo magullado y maltratado sin saber en realidad donde se encuentran.
  • Sentimos frustración y esperanza, enojo y alegría, y todos los pequeños aspectos intermedios.
  • Hacemos nuestro trabajo y vamos más allá.
  • Nos interesamos, y creemos, damos y recibimos, nos consolamos y oramos, y trabajamos en equipo para sanar.
  • Somos los ojos y los oídos no solo de los médicos, sino también de las familias que no pueden estar allí.
  • Seguimos las leyes de enfermería… o intentamos hacerlo, a pesar de las llamadas telefónicas enojadas.
  • Podemos tomar la mano de los moribundos mientras van más allá de esta vida y sostenemos a los bebés con suavidad, con ternura y los guiamos en esta.
  • Podemos hacer muchas, muchas cosas, llegar ser íntimas con una persona cada vez, las hacemos cambiar y ellas nos cambian a nosotras.
  • A veces somos reconocidas por nuestro trabajo, regañadas, golpeadas, maldecidas y nos han llamado de muchas formas.
  • Es duro, físicamente, emocionalmente, mentalmente.
  • Vives derrumbándote y reconstruyéndote.
  • Ser enfermera… es un cambio de vida. Y me siento bendecida de serlo.

Escrito por la enfermera Sherri “Peppi” Launius-Pepitone