Sobrevivientes de suicidio: Mostrarles a los pacientes el camino a seguir

El suicidio sigue en aumento. En 25 estados de los Estados Unidos las tasas han aumentado en más del 30% desde 1999, y ahora es la décima causa principal de muerte en dicha nación. Pero no solo afecta a quienes se quitan la vida; también puede dejar un rastro de depresión y sufrimiento para aquellos que dejan atrás. Se estima que cada persona que muere por suicidio deja al menos seis o más “sobrevivientes de suicidio”: personas que han perdido a alguien que les importa profundamente y quedan en duelo y luchando por entender por qué decidieron quitarse la vida. Cuando piensas en 6 sobrevivientes potenciales, puede durar generaciones.

Los hechos.

El suicidio puede afectar a cualquier persona, independientemente de sus ingresos, estatus social, edad, raza, sexo, orientación sexual o ubicación geográfica. Si bien puede parecer que una persona tiene una gran vida, incluyendo un buen trabajo, una gran familia y muchos amigos, las apariencias pueden ser engañosas. El mundo todavía está afectado por los suicidios de la diseñadora de moda Kate Spade y el autor, chef y personalidad de televisión Anthony Bourdain, quienes se quitaron la vida en 2018. Solo porque alguien parece que “lo tienen todo”, no significa que no puedan estar tratando con depresión detrás de las cámaras.

Detectar un posible intento de suicidio también puede ser problemático. El líder de Linkin Park, Chester Bennington, se quitó la vida y, aunque siempre fue abierto sobre sus batallas contra la adicción, aparentemente se quitó la vida en un momento en el que todos pensaban que estaba en la cima del mundo. Su esposa publicó una foto 36 horas después de que su vida terminó con la leyenda “Así es el suicidio”. El mundo estaba conmocionado.

Los estudios muestran que las tasas de suicidio están aumentando en los Estados Unidos. Solo en 2017, 47.173 estadounidenses se suicidaron, pero hubo 1.400.000 intentos de suicidio. Se estima que el suicidio y las lesiones por autolesión le cuestan a los Estados Unidos alrededor de 69 mil millones de dólares al año en gastos médicos y pérdida de productividad.

Sin embargo, es importante recordar que estos casos a menudo no se reportan. Si bien estos pueden ser los números más precisos que tenemos, los expertos creen que la tasa real de suicidios es mucho más alta de lo que se informa.

¿Quién está en riesgo?

Los médicos corren el mayor riesgo. En un estudio del 2018, la AMA determinó que un médico se suicida en promedio una vez al día, más del doble del promedio anual de cualquier otra profesión. Un estudio encontró que el 50% de todas las doctoras encuestadas a través de Facebook cumplían con los criterios para tener un trastorno mental, pero no querían hablar con nadie al respecto por miedo al estigma. ¿El campo medico en el primer lugar del estudio? Irónicamente, psiquiatría.

Si bien cualquiera puede ser susceptible al suicidio, los estudios muestran que las tasas son más altas particularmente en los hombres blancos de mediana edad. Según la Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio, los hombres murieron por suicidio 3,54 veces más que las mujeres en 2017. Ese mismo año, los hombres blancos representaron el 69,67% de las muertes por suicidio.

Los adultos entre 45 y 54 años enfrentan el mayor riesgo de suicidio, mientras que los mayores de 85 años enfrentan el segundo más alto.

Cuando desglosamos estos números por raza y etnia, los blancos tienen la tasa más alta de suicidios en ese país, mientras que la segunda tasa más alta fue entre los nativos estadounidenses y los de Alaska. Las tasas tienden a ser mucho más bajas entre los negros o afroamericanos, los isleños del Pacífico y los asiáticos.

Además, las armas de fuego son responsables de poco más de la mitad de todas las muertes por suicidio, mientras que la asfixia y el envenenamiento representan el 28% y el 14%, respectivamente.

Ayudando a los sobrevivientes de suicidio a avanzar

Teniendo en cuenta que 47.173 estadounidenses se suicidaron en 2017, el número de sobrevivientes en esa nación continúa creciendo año tras año. Cada muerte por suicidio resulta en un promedio de seis o más sobrevivientes de suicidio, lo que significa que puede haber alrededor de 282.000 sobrevivientes nuevos solo con las cifras de 2017.

Hacer frente a la muerte de un ser querido nunca es fácil, pero lidiar con las consecuencias de un suicidio es un tipo distinto de dolor. Los sobrevivientes de suicidio pueden experimentar trauma o sufrimiento intenso después de perder a un ser querido, pero muchas de estas personas pueden no obtener la ayuda que necesitan. Algunos pueden dudar en admitir que sus seres queridos tomaron su propia vida, lo que puede evitar que hablen abiertamente con amigos y familiares o que se reúnan con un terapeuta o un consejero para superar su duelo. Mantener en secreto la causa de la muerte ante amigos, familiares y la comunidad en general puede generar sentimientos de vergüenza, aislamiento, traición y confusión.

Los sobrevivientes de suicidio a menudo enfrentan preguntas difíciles y pensamientos recurrentes sobre por qué su ser querido decidió quitarse la vida. Pueden sufrir una intensa culpa por no haber hecho más para salvar la vida de esta persona, pero los sobrevivientes no deberían culparse por la decisión de otra persona.

Deben saber que pueden hablar de manera privada y confidencial con un profesional de la salud mental. Si una persona está preocupada por admitir que su ser querido murió por suicidio, puede encontrar la ayuda que necesita para dar sentido a esta situación que suele ser complicada.

Los grupos de apoyo al suicidio también han demostrado ser particularmente útiles. Estos grupos de apoyo son facilitados por profesionales de la salud mental. Están allí para ayudar a todos a sentirse seguros y cómodos en el grupo. Esto les da a los sobrevivientes del suicidio la oportunidad de hablar y escuchar a otras personas que están pasando por una situación similar.

Si conoces a un sobreviviente de suicidio, puedes motivarlo a buscar ayuda, a encontrar un profesional local de salud mental o un grupo de apoyo. Si se encuentran en los Estados Unidos tu paciente puede comunicarse con la Línea Nacional de Prevención del Suicidio al 1-800-273-8255 para obtener ayuda y más información o visitar la Fundación Estadounidense para la Prevención del Suicidio del Suicidio para encontrar un grupo de apoyo en su área.

Si bien es posible que no tenga las herramientas para ayudar a tu amigo o ser querido a comprender este momento difícil, puedes ofrecerle ayuda con cosas simples como hacer mandados, recoger a sus hijos después de la escuela, cubrir un turno en el trabajo o ayudarles con cocina y limpieza. Se trata de estar allí para los necesitados y mostrarles a tus seres queridos que todavía tienen una vida que vivir. El optimismo es fundamental, cuando ocurre un trauma, la capacidad de ver un camino a seguir es el mayor desafío para mucha gente. Ayudar a un sobreviviente, o incluso a alguien en riesgo de suicidio a conocer el valor de su vida, y el potencial que tiene puede ser un paso monumental en su recuperación. Básicamente, darle a alguien una razón para estar motivado por el futuro y vivir en el presente puede marcar la diferencia.