Cómo realizar múltiples tareas sin perder la cabeza

Una de las habilidades más importantes que puedes aprender como enfermera –más importante que colocar vías intravenosas o aguantar las ganas de ir al baño durante horas–es la de cómo realizar múltiples tareas.

La importancia de realizar múltiples tareas varía dependiendo del lugar donde trabajes: si te encuentras en el área de pediatría, trabajando en el turno de la noche, no la usarás tanto como en una sala de emergencias urbana el sábado por la noche. Sin embargo, es una buena habilidad para las nuevas enfermeras.

La multitarea es una habilidad, y como cualquier otra habilidad, mejorarás a medida que la practiques. Puedes estar yendo y viniendo de un lado a otro, entre las habitaciones de los pacientes y la sala de suministros en este momento, pero eso cambiará.

También tiene mucho que ver con la organización: cuanto más puedas hacer que ciertas partes de tu rutina se vuelvan automáticas, mejor podrás agregar cosas a esa rutina. La experiencia es la parte final de la multitarea: cuanto más familiarizada estés con la forma en que funcionan las cosas en tu unidad, mejor podrás manejar hacer más de una cosa a la vez.

Hay tres cosas muy básicas que puedes hacer para ayudarte a comenzar:

Primero, nunca vayas a ningún lado con las manos vacías ¿Estás saliendo de la habitación de un paciente para llenar su jarra de agua? Asegúrate de pasar por la sala de suministros en el camino de regreso para agarrar lo que sea que el paciente de la siguiente habitación necesite. Si estás pasando por la sala 15 de camino a la 18, intenta recordar que al paciente de la 15 se le debe cambiar el vendaje más tarde, y lleva los suministros al lugar a medida que avanzas. Te verás como un monstruo de eficiencia y organización.

En segundo lugar, hacer listas. Esto es clave en el departamento de organización: todavía lo hago, muchos años después. Si tienes muchas actividades que hacer durante un turno, toma cinco minutos al comienzo del día para hacer una lista de las cosas más importantes (y, si ese día realmente es una locura, también será lo que necesitarás para superarlo de manera exitosa) te evitará la angustia y te dará el espacio mental para hacer otras cosas al mismo tiempo.

Finalmente, si estás en una unidad especializada, ya sea en diálisis peritoneal, neurocirugía o trasplantes de hígado, consigue tantas oportunidades como puedas para hacer esas cosas que todas las enfermeras de tu unidad tienen que hacer. Para mí, ha sido la configuración de tracción, los drenajes y punciones lumbares, las colocaciones especializadas de catéteres… ¿entiendes la idea? Son todos los procedimientos o tratamientos que tienen un conjunto específico de pasos que deben realizarse de una manera concreta. Practicar continuamente y prepararte harán que esas cosas se conviertan en algo natural. Tu cerebro es libre de trabajar en otras cosas mientras tus manos se ocupan del resto.

Y no te preocupes demasiado por eso. Sucederá, de la misma manera que andar en bicicleta finalmente se volvió algo fácil. Con un poco de suerte, llegarás sin caerte tantas veces como aprendiste a andar en bicicleta.