Discriminación por Edad en el Cuidado de la Salud: Deteniendo los pasos de la Discriminación.

El “viejismo” es la práctica de discriminar a las personas debido a su edad, incluidas las formas implícitas y explícitas de discriminación. A medida que los baby boomers continúan jubilándose y la población de ancianos aumenta exponencialmente en las próximas décadas, los proveedores de atención probablemente pasarán una gran parte de su tiempo cuidando a los adultos mayores.

La industria de la salud no es inmune al envejecimiento. Cuidar las necesidades de los pacientes mayores puede provocar problemas de discriminación en el lugar de trabajo. Los proveedores de atención pueden hacer suposiciones fácilmente sobre sus pacientes debido a su edad, reduciendo la calidad general de la atención que reciben estos pacientes.

Observa cómo la discriminación por edad puede afectar a la industria de la salud en general, incluyendo tu capacidad para cuidar a tus pacientes y el diagnostico adecuadamente sus síntomas.

Cuidar de los Ancianos

El envejecimiento lentamente desgasta nuestra salud física. Los pacientes mayores tienen más probabilidades de visitar a su médico o proveedor de atención primaria que los pacientes más jóvenes. Los adultos mayores de 65 años ven a los médicos en promedio doce veces al año, y casi el 80% consulta a un médico primario al menos una vez al año.

Sin embargo, los proveedores de atención médica pueden malinterpretar fácilmente el proceso de envejecimiento como evidencia de afecciones crónicas y viceversa. Los pacientes mayores tienden a tener más dolencias y molestias que los pacientes más jóvenes, lo que puede conducir a casos de tratamiento excesivo o insuficiente.

  • Tratamiento Excesivo

Si un paciente mayor llega con varios síntomas y preocupaciones, el proveedor puede ser más propenso a diagnosticar al paciente con una afección crónica en función de su edad. Aproximadamente el 80% de los adultos mayores tienen al menos una enfermedad crónica, y el 77% tiene al menos dos, pero el hecho de que un paciente tenga cierta edad no necesariamente significa que tenga una enfermedad crónica. Los proveedores pueden llegar rápidamente a esta conclusión si pasan por alto factores adicionales, como el estado funcional del paciente, las condiciones de comorbilidad y las preferencias particulares.

Los ejemplos comunes de tratamiento excesivo hacia los ancianos incluyen:

  • Exámenes universales de antígeno prostático específico para el cáncer de próstata, lo que puede derivar en un diagnóstico excesivo de tumores benignos o de crecimiento lento.
  • Tratamiento excesivo con cirugía que puede ocasionar daños innecesarios, como incontinencia urinaria después de la cirugía.
  • Cuidado intensivo al final de la vida que ignora las preferencias del paciente respecto a esto.
  • Aplicar pruebas y procedimientos carentes de evidencia de beneficio.

Cada año, se realizan más de 4 millones de operaciones importantes en pacientes de 65 años o más en los Estados Unidos, algunos de los cuales pueden no ser médicamente necesarios o provocar consecuencias negativas como incontinencia o movilidad limitada.

Tratamiento Insuficiente

Los pacientes mayores también pueden ser vulnerables a casos de tratamiento insuficiente. En este caso, un paciente puede llegar a quejarse de dolencias, malestares y otros síntomas, pero el médico los descartará como parte natural del proceso de envejecimiento. Según un estudio de adultos mayores entre 60 a 93 años, el 43% de los encuestados informó que “un médico o una enfermera asumieron que mis dolencias eran causadas por mi edad”, y el 9% expresó que “se les negó el tratamiento médico debido a su edad”.

En otro estudio reciente de médicos, enfermeras practicantes y asistentes médicos, el 64% de los participantes estuvo de acuerdo con la declaración, “Tener más dolores y molestias es una parte aceptada del envejecimiento”. Además, el 61% estuvo de acuerdo con la declaración “El cuerpo del ser humano es como un automóvil: cuando envejece, se desgasta”. Además, el 52% de los encuestados coincidieron en que las personas deberían esperar volverse más olvidadizas con la edad, y el 17% estuvo de acuerdo en que es “imposible escapar” de la “lentitud mental”.

Estas suposiciones pueden provocar un diagnóstico insuficiente y fallas en el tratamiento de afecciones que no tienen relación con la edad. También puede derivar en problemas de incumplimiento de medicación.

La creciente necesidad de proveedores de Atención Geriátrica

El cuidado de pacientes ancianos no siempre tiene el mismo atractivo que el cuidado de pacientes más jóvenes en la comunidad sanitaria. Para algunos proveedores de cuidado, salvar la vida de una joven madre de tres hijos puede ser más gratificante que salvar la vida de un hombre de 90 años. Estas tendencias han provocado una creciente escasez de proveedores de atención que se especialicen en el cuidado de las personas mayores.

Los geriatras son médicos especialistas en evaluar y gestionar las necesidades únicas de atención médica y las preferencias de tratamiento de las personas mayores de 65 años. A medida que la población de ancianos crece con el tiempo, el mundo se está preparado para una escasez generalizada de geriatras. Según el Departamento de Salud y Servicios Humanos de los Estados Unidos, se espera que la demanda de geriatras exceda la oferta, lo que dará como resultado una escasez de 26.980 homólogos a tiempo completo en 2025 solo en ese país.

Discriminación por edad en el lugar de trabajo

La discriminación por edad también puede afectar a los proveedores de atención de salud. Las enfermeras mayores, asistentes y médicos pueden sentirse discriminados en el lugar de trabajo. Un informe reciente de AARP muestra que alrededor del 20% de los trabajadores estadounidenses tienen más de 54 años, el 64% de los trabajadores dicen haber visto o experimentado discriminación por edad en el lugar de trabajo, y el 58% cree que la discriminación por envejecimiento comienza cuando los trabajadores alcanzan los 50 años.

Cuando la discriminación por edad está presente en el lugar de trabajo, los pacientes pueden ignorar los hallazgos o las recomendaciones de los proveedores de atención mayores. Además, los miembros más jóvenes del personal pasan por alto las contribuciones de los proveedores de atención que sean adultos mayores, lo que los pone en desventaja en el sitio de trabajo.

Como podemos ver, la discriminación por edad es muy común en la industria de la salud. Los trabajadores mayores deberían poder disfrutar de los mismos derechos y privilegios que sus colegas más jóvenes, y los pacientes mayores no deberían tener que vivir con dolor o pagar demasiado por la atención debido a su edad. Los proveedores deben tener el hábito de diagnosticar completamente a sus pacientes, en lugar de dejar que la edad del paciente dicte sus hallazgos.

Nadie es inmune a la discriminación por edad. Como proveedor de atención de salud, debes tener una mente abierta cuando atiendas a pacientes de edad avanzada, y escuchar y prestar atención a sus preocupaciones y preferencias individuales al recomendar atención.