Los reconocimientos son especialmente significativos en la era del Coronavirus

Por Bonnie y Mark Barnes, FAANs, Cofundadores de la Fundación DAISY

El mundo de la enfermería cambió rápidamente su atención de la proclamación de la OMS por el Año de la Enfermera y la Partera hacia el coronavirus. Sin embargo, la relación de estos dos acontecimientos no debe ser pasada por alto. 2020 era el momento de celebrar el trabajo de enfermeras y parteras a nivel internacional, destacar las condiciones desafiantes que a menudo enfrentamos y respaldar mayores inversiones en la fuerza laboral de enfermería y maternidad. ¿Quién podría haber imaginado que la importancia crítica de las enfermeras en nuestra sociedad se enfocaría tan claramente con el ejemplo real de la pandemia del COVID-19? Todos los días, los medios de comunicación destacan las condiciones amenazadoras que enfrentan las enfermeras y otros proveedores de atención y cómo la escasez de personal puede afectar la capacidad del sistema de atención médica para salvar vidas.

Si bien la vida tal como la conocemos puede haber cambiado, el carácter central de las enfermeras no. Estamos en contacto con numerosos líderes de enfermería actualmente, y cada uno nos habla con orgullo por el coraje, la dedicación de las enfermeras a sus pacientes y el trabajo en equipo que tan naturalmente aportan al cuidado de sus pacientes y a los demás. Escuchamos que incluso durante este tiempo de distanciamiento social, las enfermeras siguen brindando la conexión humana que los pacientes necesitan para ayudarlos a sanar mientras atraviesan la enfermedad y el miedo a la pandemia. En DAISY, a menudo hablamos sobre cómo las enfermeras cuidan al “resto de nosotros” y cuán agradecidos estamos por su extraordinaria habilidad y compasión. Más que nunca, “el resto de nosotros” necesitamos cuidar a las enfermeras y a otros proveedores de atención médica. Lo mejor que podemos hacer para apoyar a las enfermeras en nuestras vidas es seguir las pautas de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades para minimizar la propagación del virus.

Todos dependemos de la capacidad de recuperación de las enfermeras – lo competentes que son para lidiar con todo lo que deben enfrenar y aun así regresar al día o la noche siguiente para volver a hacerlo. Dependemos de la convicción de las enfermeras, sin importar las circunstancias, para tratarnos todos los días no solo con su excelencia clínica, sino también para brindar esa atención con compasión. Como las enfermeras están en la primera línea para ayudarnos a superar esta pandemia, necesitamos reforzar su resistencia con nuestra gratitud. Nuestro agradecimiento es un recordatorio constante de que están haciendo una diferencia – una diferencia que tal vez no se den cuenta que están haciendo cuando trabajan en medio de hospitales sobrecargados y con muy pocos recursos.

Hemos escuchado de varios líderes de enfermería que están recibiendo un número extrañamente alto de nominaciones para el Premio DAISY – prueba de que las enfermeras continúan brindando atención superior más allá de la situación que enfrentamos – y que los pacientes, como siempre, quieren y necesitan dar las gracias. Hacemos un llamado a las organizaciones que honran a sus enfermeras con el Premio DAISY para que continúen haciéndolo durante estos momentos estresantes, alentando las nominaciones por parte de los pacientes y otros miembros del personal para seleccionar a los Homenajeados. Permitan que sus Premios DAISY los ayuden a mantener algo de normalidad. No permitan que la pandemia detenga el ritual de reconocimiento significativo para los homenajeados y los nominados. Incluso si la presentación del premio es simplemente una pequeña reunión con el homenajeado en su oficina, esta expresión de gratitud por tener un impacto en un paciente marcará una diferencia significativa para la enfermera. No hay mejor momento para recordarles por qué se convirtieron en enfermeras.

En DAISY sentimos que cada año es el Año de la Enfermera, y este año se está convirtiendo en una declaración poderosa que nadie podría haber anticipado. Las lecciones de la práctica de enfermería de Florence Nightingale durante la Guerra de Crimea todavía se están aplicando en la actualidad: lavado de manos básico, mantenimiento de estándares de limpieza, aprendizaje de datos y más. La conmemoración del aniversario 200 de la Organización Mundial de la Salud y, creemos, que los objetivos que estableció para el 2020 se alcanzarán más allá de sus expectativas. Las enfermeras no merecemos menos reconocimiento, ni ahora ni nunca.