Mes de Concientización sobre la Violencia Doméstica: Conocer las Señales de Abuso

La violencia doméstica sigue amenazando a familias y a todas las personas en todo el mundo. Según la Coalición Americana contra la Violencia Doméstica, más de 10 millones de personas son maltratadas físicamente por alguien cercano cada año solamente en los Estados Unidos, incluyendo a hombres y mujeres. La violencia de pareja íntima representa el 15% de todos los delitos violentos, incluidos el abuso físico y sexual, la violación, el acoso e incluso el homicidio. Las víctimas de abuso doméstico a menudo experimentan síntomas de depresión y trastorno de estrés postraumático.

El abuso doméstico también puede provocar dificultades financieras y personales. Las víctimas de violencia de pareja pierden un total de 8.0 millones de días de trabajo remunerado cada año, y el costo total de la violencia de pareja excede los 8.3 mil millones de dólares por año en cifras de ese país.

Octubre es el mes de concientización sobre la violencia doméstica. Como enfermera o proveedora de atención médica, eres responsable de la atención y el bienestar de tus pacientes. Estamos aquí para hablar sobre los signos de abuso doméstico, para que puedas identificar y ayudar a los pacientes que pueden estar sufriendo en el hogar, ya sean niños, adultos o personas mayores.

Tipos de Abuso:

La palabra “abuso” puede referirse a varias formas de maltrato físico, sexual, mental y emocional. La investigación muestra que alrededor del 67% de los que perjudican a un adulto vulnerable son miembros de la familia, generalmente el hijo o cónyuge adulto de la víctima. También se estima que el abusador a menudo depende de los recursos financieros de la víctima.

El abuso puede tomar muchas formas. Los diferentes tipos incluyen:

  • Abuso físico: Lesiones físicas intencionales como abofetear, golpear, pegar, estrangular, patear, pellizcar, empujar o negar a las personas su medicación.
  • Abuso sexual: Contacto físico no deseado, contacto sexual, violación, desnudez forzada o fotografía explícita.
  • Abuso mental/emocional: Abuso verbal, intimidación, aislamiento forzado, acoso, insultar a los ancianos, gritar o mentir frecuentemente.
  • Negligencia/abandono: Cuando una persona niega a la víctima las necesidades básicas, como alimentos, agua, medicamentos, contacto social, ropa, vivienda o atención médica.
  • Explotación: Cuando una persona emplea ilegalmente los recursos o ingresos de la víctima para beneficio personal, como en caso de robo, fraude, falsificación de cheques o retiros de dinero sin el consentimiento de la otra persona.
  • Autolesión: Cuando una persona se daña a físicamente o cuando no cuida de alguien que no puede hacerlo por sí misma, cuando la persona se niega a ingerir alimentos, agua, medicamentos, atención médica, o a tener ropa o refugio.

Signos de Abuso:

Los signos de abuso varían de acuerdo al tipo. Presta atención a las señales de alerta en tu lugar de trabajo:

  • Abuso Físico:

Moretones, ojos morados, ronchas, heridas, marcas de cuerdas, huesos rotos, heridas abiertas, cortes, pinchazos, lesiones no tratadas, anteojos rotos, informes de sobredosis o falta de medicamentos, cambios repentinos en el comportamiento o la negativa del cuidador a dejar que los visitantes estén a solas con la víctima.

  • Abuso Sexual:

Magulladuras alrededor de los senos o genitales, enfermedad venérea inexplicable o infecciones genitales, sangrado vaginal o anal inexplicable, ropa interior rasgada, manchada o con sangre, o informes verbales de violación y abuso.

  • Abuso Mental/Emocional:

Temblores, depresión, nerviosismo al estar cerca de ciertas personas, cambios de humor, alejamiento de la interacción social, falta de respuesta a la comunicación verbal, comportamiento extraño o inexplicable, como chuparse un dedo, morderse o lastimarse.

  • Negligencia/abandono:

Deshidratación, desnutrición, problemas médicos no tratados, higiene personal deficiente, informes verbales de condiciones de vida peligrosas o inseguras, carencia de ropa adecuada o atención médica, señales de viviendas insalubres o sucias, como presencia de olor a orina o heces.

  • Explotación:

Cambios repentinos en las prácticas financieras, como retirar repentinamente grandes sumas de dinero, añadir nuevos nombres a tarjetas bancarias, retiro no autorizado de fondos o transferencias bancarias, cambios repentinos en un testamento u otros documentos financieros, desaparición inexplicada de fondos o posesiones valiosas, deudas en facturas a pesar de tener suficientes recursos, falsificación de firmas, aparición repentina de familiares previamente no involucrados que reclaman derechos sobre las posesiones de la víctima, o personas que brindan servicios innecesarios.

Consejos para Hablar con Posibles Víctimas de Abuso

Si sospechas que alguno de tus pacientes pueda ser víctima de abuso, ya sea físico, sexual o financiero, puedes hacerle preguntas para obtener más información sobre su situación. Puede comenzar la conversación con el paciente con estas preguntas:

  • “¿Cómo están las cosas en casa?”
  • “¿Te sientes seguro en tu hogar?”
  • “¿Tienes problemas con tu pareja, cuidador o algún miembro de la familia?”
  • “¿Alguna vez has sido víctima de abuso?”

Si el paciente parece reacio a hablar sobre estos temas, puedes intentar reformular la conversación para ayudarle a sentirse más cómodo con frases como:

  • “He visto muchos pacientes que han sido víctimas de abuso y me preocupa que alguien pueda lastimarte. ¿Es eso lo que está sucediendo?”
  • “Sé que es difícil hablar sobre estos temas, pero estoy aquí para escucharte”.
  • “Recientemente ha habido muchos pacientes que sufren abuso, por lo que estamos haciendo estas preguntas a todos los pacientes”.

Si el paciente reconoce que está siendo maltratado, tómate el tiempo para escuchar su historia. Ayúdalos a sentirse escuchados y apoyados. Ofréceles empatía y hazles saber que te importan su salud y seguridad.

Luego puede referirlos a organizaciones locales que ayuden a las víctimas de abuso. También puedes ponerte en contacto con organizaciones nacionales en el país donde te encuentres para obtener más información y una lista de recursos locales. Si te encuentras en los Estados Unidos estas son algunas opciones:

Si el paciente se niega a reconocer que está siendo víctima de abuso, comunícalo a uno de tus supervisores para obtener más instrucciones. Dependiendo de la situación, es posible que debas llamar a las autoridades. Cada situación es diferente, y actuar en contra de los deseos del paciente puede no ser el mejor enfoque. Intenta alentarlos a buscar la ayuda que necesitan antes de contactar a las autoridades locales.

Participa en el Mes de Concientización sobre el Abuso Doméstico hablando con sus compañeros de trabajo sobre las señales de abuso. Todos deben saber qué es lo que deben buscar al examinar e interactuar con los pacientes. Todos podemos hacer nuestra parte para ayudar a detener la violencia doméstica y el abuso.