Por qué no estamos en pánico por la gripe porcina de este año

La H1N1, una cepa de la gripe porcina que afecta a los humanos, está apareciendo nuevamente en zonas de la India en medio de la pandemia de coronavirus, pero el brote de este año no parece ser tan grave como el que enfrentamos en 2009. Sin embargo, afecta el cuerpo de manera similar al COVID-19, lo que está causando confusión.

Los científicos también han descubierto una nueva enfermedad en los cerdos en China, que podría propagarse entre los humanos. Por ahora, estos países parecen tener las cosas bajo control, pero estamos atentos a la situación por si acaso.

Gripe porcina por encima del coronavirus

El H1N1 tiene la costumbre de reaparecer cada año en ciertas partes del mundo, generalmente durante los meses más fríos. Parece ser vulnerable al calor, pero la India ya ha visto más de 300 casos de la enfermedad y 20 muertes solo este año.

Durante el brote de gripe porcina de 2009, la India sufrió más de 450 muertes y más de 13.000 casos. En total, la enfermedad ha matado a más de 12.000 personas en todo el mundo.

Este año, el coronavirus ha complicado las cosas, creando pánico en algunas comunidades. Durante semanas, muchos residentes acudieron en masa a los centros de salud con la esperanza de hacerse la prueba de COVID-19, dejándolos vulnerables al H1N1.

La enfermedad incluso ha afectado a un juez de la Corte Suprema, lo que ha alimentado las preocupaciones, pero los funcionarios de salud dicen que es mejor no entrar en pánico.

¿No tan severo?

Para empezar, los funcionarios de salud de la India dicen que alrededor del 90% de los pacientes que contraen la gripe H1N1 serán tratados como pacientes ambulatorios. En algunos casos, el cuerpo incluso puede recuperarse de la enfermedad por sí solo sin el uso de medicamentos. Esto hace que la H1N1 sea una amenaza mucho menor que el COVID-19, especialmente cuando gran parte de la India comienza a calentarse durante el verano. Sin embargo, algunos pacientes aún pueden necesitar atención médica urgente.

La gripe porcina también ha existido durante más de diez años. Muchas personas en toda la India y más allá han sido vacunadas contra la enfermedad, acercando estas áreas a la “inmunidad colectiva”. Por lo tanto, las posibilidades de otra pandemia mundial son escasas. El medicamento utilizado para tratar la H1N1, Tamiflu, también está disponible sin receta en la India.

La enfermedad afecta al cuerpo de manera muy similar al COVID-19. Puede provocar infección respiratoria, tos y falta de aire. Las personas mayores, quienes sufran de asma, diabetes y las mujeres embarazadas se consideran más vulnerables a la enfermedad.

En lugar de cerrar negocios y fronteras, los funcionarios de salud quieren que el público practique el distanciamiento social, se lave las manos con frecuencia y que se identifique apropiadamente la enfermedad.

Informes de una nueva gripe porcina

Si bien India parece tener bajo control el brote de gripe porcina de este año, también estamos atentos a una nueva enfermedad que acaba de aparecer en China. Conocida como G4, los científicos dicen que esta nueva cepa de gripe porcina proviene de la que causó la pandemia en 2009.

Investigadores en China han estado estudiando varias cepas de gripe porcina durante años. Han recolectado 30.000 hisopos nasales de cerdos en mataderos en 10 provincias chinas desde 2011 hasta 2018. Luego realizaron una serie de experimentos sobre los virus. Las muestras se pasaron a hurones, que experimentan síntomas similares a los humanos.

La enfermedad se consideró extremadamente contagiosa. Parece replicarse rápidamente cuando se expone a los humanos. Según los funcionarios, alrededor del 10% de los trabajadores porcinos locales ya tienen anticuerpos en su sistema, así como el 4,4% de la población local, lo que significa que probablemente estuvieron expuestos en algún momento.

Sin embargo, todavía no está claro si el virus puede saltar de humano a humano. También encontraron que cualquier inmunidad al H1N1 no parece aplicarse al G4, lo que podría ser una receta para el desastre si el virus llegara al público en general.

Ambas situaciones pueden ser motivo de preocupación, pero aún no han alcanzado el nivel de una pandemia mundial. Este es un poderoso recordatorio de que nuevos virus e influencias pueden sorprendernos fácilmente si no tenemos cuidado. Necesitamos rastrear y compartir continuamente información sobre estas enfermedades para prevenir el próximo brote.