Sin preparación y sin mascarilla: Lo que significa estar en la primera línea del Coronavirus

El número de casos de coronavirus está aumentando rápidamente a medida que más países responden a esta emergente crisis de salud pública. En Estados Unidos tanto Washington como California han declarado un estado de emergencia debido al brote. Las enfermeras y los trabajadores de la salud están trabajando las 24 horas para contener el virus. Sin embargo, muchos de ellos no se sienten preparados para semejante tarea.

Un nuevo informe muestra que muchas instalaciones carecen de la capacitación y el equipo de protección que necesitan para atender adecuadamente a los pacientes que han dado positivo por el virus. Algunas enfermeras y trabajadores de la salud no tienen acceso a respiradores y trajes de materiales peligrosos, mientras que otros no están seguros de cómo usarlos. Pocas instalaciones cuentan con protocolos de cuarentena para manejar y transportar pacientes infectados.

Conoce cómo es estar en la primera línea de respuesta al coronavirus.

Escaso equipo de protección

El equipo de protección sigue siendo escaso en muchos lugares. Mike Bowen, vicepresidente ejecutivo de Prestige Ameritech, con sede en Texas, uno de los pocos fabricantes de respiradores y máscaras faciales quirúrgicas que todavía se hacen en los Estados Unidos, dijo recientemente a los periodistas que recibió solicitudes de mil millones y medio de máscaras faciales solo en las últimas semanas. Concluye diciendo que simplemente no hay suficientes máscaras faciales hechas en Estados Unidos para lidiar con el brote.

Las enfermeras en la costa oeste están sintiendo los efectos. Muchos proveedores de atención médica en California y Washington han señalado que se les ha pedido que continúen trabajando y cuidando a los pacientes sin equipo de protección. Algunas enfermeras han recibido máscaras quirúrgicas, pero estas solo ayudan un poco en la prevención de la propagación del virus.

Las enfermeras han estado solicitando respiradores N95, que protegen al usuario de todas las partículas en el aire, incluidas las que pueden provocar infecciones.

Quienes respondieron al brote a menudo tienen que pedirles a sus gerentes o supervisores una máscara facial N95 en lugar de tenerlas en sus carros de suministros. Este paso adicional puede retrasar el acceso al equipo de protección que podría prevenir la propagación de la infección.

Falta de entrenamiento

En otros casos, las enfermeras y los médicos simplemente no saben cómo usar el equipo de protección que les han suministrado. A muchos se les ha pedido que se conecten a internet y busquen tutoriales en YouTube para obtener instrucciones sobre cómo manejar y utilizar este equipo. Gerard Brogan, director de práctica de enfermería de la Asociación de Enfermeras de California, comentó sobre la situación: “Solías recibir un entrenamiento que duraba el dia completo. Ahora, envían a una enfermera y un médico a Internet para aprender a ponerse y quitarse un traje de manejo de materiales peligrosos”.

Algunas enfermeras incluso se han enfrentado a rechazos y críticas por plantear inquietudes sobre la falta de preparación de sus instalaciones. Una enfermera de Tenet Healthcare en el Condado de Orange que comentó anónimamente la situación, temiendo represalias, recuerda haberle preguntado a su supervisor qué debería hacer si un paciente con coronavirus entraba a la sala de emergencias, y el médico ridiculizó a los miembros del personal que expresaron su preocupación.

Ella continuó diciendo: “Lo que está ocurriendo ha sido bastante alarmante. Algunos médicos han estado caminando por el hospital durante semanas con máscaras de respiración. Otros lo han estado ignorando en plan Si crees que esto es un gran problema, te estas dejando llevar por teorías conspirativas y eres débil.

Manejo y tratamiento de pacientes infectados

Otras enfermeras han comentado sobre la falta de protocolos de cuarentena en sus instalaciones. La Sra. Managhebi, una enfermera clínica en California, le pidió a su hospital que diseñara procedimientos específicos para manejar y trasladar a pacientes con coronavirus, tal como lo hicieron con el Ébola. Ella recuerda haber tenido que seguir instrucciones muy detalladas cada vez que tenían que levantar o mover a un paciente con Ébola hacia y desde el elevador. Pero cuando se trata del coronavirus, explicó: “Respondieron a nuestra solicitud y dijeron que no era necesario en este momento”.

A algunas enfermeras se les pidió que se pusieran en cuarentena a sí mismas después de una posible exposición al virus, pero luego se les solicitó que regresaran a trabajar cuando la instalación tenía poco personal. Esto podría haber provocado docenas de nuevas infecciones.

Algunos miembros del personal no reciben ninguna instrucción para prevenir la propagación de la infección una vez que abandonan sus respectivas instalaciones. Los proveedores de atención médica están cada vez más preocupados de que puedan transmitir el virus a sus amigos y seres queridos sin su conocimiento.

Se ha pedido a otras enfermeras que usen su tiempo de licencia personal remunerado para cubrir los períodos de cuarentena obligatoria. Sin embargo, a algunos les preocupa que poner demasiadas enfermeras en cuarentena pueda generar escasez de personal, especialmente en los lugares con una estricta proporción de personal de enfermería-paciente.

Los trabajadores de la salud tienen mayor riesgo de contraer el virus. Al menos ocho trabajadores de la salud ya han sido infectados en los Estados Unidos, incluidos tres en un hospital en Vacaville, California y cinco en el hogar de ancianos Life Care Center en Kirkland, WA, a las afueras de Seattle.

Protege a tu personal de infecciones y comienza a elaborar un plan de respuesta ahora mismo, antes de que los pacientes infectados comiencen a tocar tu puerta.