Trabajando en la oscuridad: Cómo prepararse para un apagón

Las instalaciones de atención médica siempre deben prepararse para emergencias inesperadas, incluyendo cortes de energía. Tienden a preocuparnos más el clima extremo, los incendios y riesgos biomédicos cuando se trata de preparación para emergencias, pero los cortes de energía siguen siendo muy comunes en la industria de la salud. En caso de que no lo hayas notado, la industria médica rápidamente se está volviendo digital, lo que significa que será necesario conectar más dispositivos y máquinas a la red para su funcionamiento.

Si se produce un corte de energía, los médicos, enfermeras y proveedores de atención deberán estar preparados para condiciones de trabajo inusuales. Algunos dispositivos y monitores pueden no funcionar en absoluto durante un apagón, lo que obliga a los proveedores a adaptarse a lo poco que tienen.

En los últimos años, hemos visto varios cortes de alto perfil dentro de la industria de la salud. Por ejemplo, durante el verano de 2019, el Hospital Mount Sinai West en la ciudad de Nueva York, en los Estados Unidos sufrió un apagón de cinco horas. Los administradores pudieron hacer marchar varios generadores de respaldo que funcionan con diesel, lo que ayudó a las instalaciones a evitar una catástrofe. También hemos visto incidentes similares en Hawái, Nueva Jersey y los suburbios de Seattle, así como en las principales ciudades del resto del mundo.

En 2017, 36.7 millones de estadounidenses se vieron afectados por 3.526 apagones notificados, de acuerdo al Informe anual de Seguimiento de Apagones de Eaton. Si bien la cantidad de incidentes reportados disminuyó ligeramente desde 2016, el número de personas afectadas por estos cortes se ha disparado en los últimos años.

Puede ocurrir un corte de energía en cualquier instalación de atención médica. El truco es saber cómo estar preparados. Puedes utilizar estos consejos de preparación de emergencia para ayudar a tus colegas a prepararse para un posible apagón.

Abasteciendo tu electricidad

En el aspecto administrativo, nunca es una buena idea poner todos los huevos en una sola canasta cuando se trata de conectarse a una fuente de energía. Si tu fuente de energía falla, la instalación puede perder el acceso a servicios y funciones fundamentales. Por eso es mejor conectar al menos dos fuentes de energía, por lo que, si una de ellas no funciona, ni tu ni tus pacientes estarán en la oscuridad.

También deben contar con múltiples generadores de respaldo en el lugar en caso de que pierdan el acceso a la red eléctrica principal. Mantengan estos generadores conectados, de modo que, si alguno se descompone, los otros puedan solucionar el problema.

También es importante inspeccionar y mantener regularmente los generadores. Probablemente no utilices este equipo con mucha frecuencia, así que no olvides asegurarte de que estén funcionando en caso de que se conviertan en tu último recurso. Ten a mano información importante de contacto, incluyendo la del fabricante del equipo y su empresa de servicios públicos local.

Establecer prioridades de atención

En caso de un apagón, deberán concentrar toda la potencia disponible en los sectores más importantes de la instalación, en particular enfocarlos en los pacientes de cuidados críticos, los que se someten a cirugía o se recuperan de ella, y los que están en soporte vital. Ciertas máquinas y equipos necesitan funcionar las 24 horas, los 7 días de la semana, o los resultados podrían ser fatales. El cuidado de los pacientes más delicados siempre debe ser tu prioridad al prepararte o responder a un apagón.

Las prioridades adicionales deben incluir:

  • Asegurarse de que los pacientes y los proveedores de atención puedan moverse de un área de la instalación a otra. Si los ascensores pierden electricidad, ¿tienen otra forma de sacar a los empleados y pacientes del edificio?
  • Refrigeración de medicamentos sensibles a la temperatura. Asegúrate de que los refrigeradores y congeladores estén conectados a fuentes de energía alternativas, para que estos medicamentos no perezcan. Tengan cuidado con la humedad y el exceso de calor también. Los medicamentos a temperatura ambiente pueden dañarse si se calientan demasiado.
  • La comodidad de tus pacientes, incluyendo a los pacientes ancianos y los enfermos crónicos que pueden responder negativamente al exceso de frío, calor o humedad. Deben instalar unidades de aire acondicionado y calentadores de respaldo para mantener a los pacientes saludables y cómodos.
  • Si bien algunas luces pueden no ser tan prioritarias durante un corte de luz, los proveedores y los pacientes deben poder ver en la oscuridad, o pueden ocurrir accidentes.
  • Conciencia organizacional y comunicación. Tanto tu como tu equipo también deben tener una manera de comunicarse durante dicho evento. Si ocurriera una emergencia, deberían poder consultar con los miembros del personal y supervisar los procesos fundamentales, de modo que puedan responder de inmediato si algo sale mal.

Identifica tus prioridades principales como administrador de la instalación o proveedor de atención, de modo que aún puedas brindar servicios de atención esenciales durante un apagón. Si ocurriera una emergencia, estos sistemas deberían activarse automáticamente, de modo que no interrumpan los servicios de atención vital.

Capacitación y sensibilización del personal

Una vez que hayan establecido un plan de respuesta, es hora de educar al equipo. Todos deben saber qué hacer en caso de un apagón, incluyendo cuales dispositivos que funcionarán y los que no. Los miembros del personal pueden necesitar ajustar su enfoque de atención durante un apagón, como depender de instrumentos y herramientas no digitales.

También pueden ayudar a los empleados a prepararse para un corte de energía mediante simulacros de interrupción en la instalación. Con el mantenimiento predictivo y los registros de mantenimiento exhaustivos, puedes predecir mejor cuándo fallarán ciertas máquinas y dispositivos, por lo que pueden preparar al equipo al respecto. Pueden cortar la energía periódicamente y activar el plan de emergencia para asegurarse de que todo salga según lo planeado. Esto ayuda a identificar posibles puntos débiles que pueden poner a los pacientes en riesgo si se produce un apagón real.

Todas las instalaciones deben estar preparadas para una pérdida de energía eléctrica. Toma en cuenta estos consejos para evitar el peor de los casos. También puedes consultar alguna guía al respecto, como el Informe de instalaciones de atención médica y cortes de energía de FEMA para obtener más información sobre este importante tema.