Envejecimiento Saludable: ¿La enfermería está afectando tu salud?

La enfermería no es para los débiles de corazón. Ser enfermera significa trabajar largas horas, tratar con situaciones de vida o muerte y cuidar a los pacientes cuando están en su peor momento. Los desafíos de trabajar como enfermera pueden ser gratificantes, pero también pueden afectar tu salud física y mental. Las enfermeras sufren dolores articulares y musculares con frecuencia, así como estrés constante, fatiga e incluso ansiedad y depresión.

Veamos cómo la enfermería afecta la mente y el cuerpo y cómo puedes mejorar tu salud y seguridad en el lugar de trabajo a través del cuidado personal.

Cómo la enfermería afecta tu salud

Como enfermera, debe estar presente para tus pacientes en cada paso del camino, independientemente de lo que sientas en tu cuerpo. Los hallazgos clave de la Evaluación de Riesgos de Salud de la Asociación Americana de Enfermeras muestran preocupaciones generalizadas sobre la salud física y mental entre las enfermeras. De acuerdo al informe, el 68% de las enfermeras encuestadas señalaron que anteponen la salud, la seguridad y bienestar de sus pacientes por encima de los suyos. Eso significa que puedes estar pasando por alto ciertos aspectos de tu salud, incluyendo tu bienestar físico y mental.

  • Efectos sobre la salud física

La enfermería es un trabajo físicamente demandante. El informe muestra que el 59% de los encuestados afirmaron que trabajaban 10 horas o más al día. 56% a 57% informaron que a menudo llegaron temprano y/o se quedaron hasta tarde y trabajaron durante sus descansos para realizar su trabajo, y 33% explicaron que a menudo se les había asignado una carga de trabajo mayor que una con la que se sentían cómodos.

Todas esas horas extra pueden cobrar su cuota en ciertas partes de tu cuerpo, especialmente si estás realizando trabajo manual durante todo el día. El 45% de los encuestados calificó el levantamiento/reposicionamiento de objetos pesados como un riesgo significativo para la salud y la seguridad de las enfermeras. El 51% informaron haber experimentado dolor muscular y esquelético en el trabajo.

Las enfermeras también enfrentan el riesgo de agresión sexual y física en el piso. Alrededor del 25% notificaron haber sido agredidas físicamente en el trabajo por un paciente o un miembro de la familia del paciente, y al 9% les preocupaba su seguridad física en el trabajo.

  • Efectos sobre la salud mental

La enfermería también puede afectar tu salud mental. De hecho, el estrés en el lugar de trabajo fue identificado en el informe como el principal riesgo de salud y seguridad del entorno laboral. Alrededor del 82% expresaron que están bajo un “nivel significativo de riesgo de estrés laboral”.

Sin embargo, no solo el nivel de trabajo puede afectar tu salud mental. Alrededor de la mitad de los encuestados habían sido intimidados de alguna manera en su trabajo, lo que puede provocar depresión, ansiedad y estrés adicional en el sitio de trabajo. Las enfermeras sufren de depresión con el doble de probabilidad que la población general, lo que las posiciona en algún lugar alrededor del 18%. La depresión a menudo se caracteriza por sentimientos de tristeza, desesperanza y sufrimiento, especialmente si una enfermera pierde a un paciente o ha sido víctima de agresión física o sexual.

Aplicando el Autocuidado

Estos problemas no solo son un peligro para tu salud, sino que pueden afectar tu capacidad para atender a los pacientes. No rendirás tanto en tu trabajo si sufres de depresión, dolor de espalda o agotamiento. Por eso es importante practicar el autocuidado tanto en el trabajo como fuera de tu horario laboral.

Es importante mantener una dieta saludable, hacer ejercicio regularmente y procurar dormir toda la noche cuando eres enfermera. En promedio, los encuestados dormían siete horas en un período de 24 horas, y el 48% de los encuestados realizaban actividades de fortalecimiento muscular dos o más días por semana. Alrededor del 67% de los encuestados confirmaron que tienen acceso a programas de promoción de salud y bienestar en su lugar de trabajo, incluyendo a aquellos que enseñan sobre salud mental y física.

Además, el 56% de los encuestados señalaron que tenía acceso a alimentos saludables como frutas, verduras o granos integrales durante sus horas de trabajo. Sin embargo, las enfermeras aún tienen mucho por hacer en lo que respecta a sus dietas. Solo el 16% comieron cinco o más porciones de frutas o verduras diariamente, y 35% ingirieron 3 o más porciones de granos integrales. El índice de masa corporal promedio (IMC) para los encuestados fue de 27,6, el cual se considera “sobrepeso”.

Si tu lugar de trabajo no ofrece opciones de alimentación saludable o un programa de bienestar de salud, considera hablar con el supervisor o con el director del centro de salud. Es posible que tengas que salir de tu zona de confort para comer sano en el trabajo o llevar tu almuerzo desde casa.

También es importante ver a tu médico regularmente. Alrededor de las tres cuartas partes de los encuestados informaron que recibieron chequeos de rutina y atención dental durante el año pasado.

Si te sientes insegura en el trabajo, notifícalo a un supervisor antes de que la situación se salga de control. Notifica los incidentes de acoso, agresión física y sexual e incluso los intentos de agresión física o sexual. Tanto tu como tus colegas deben manipular dispositivos y objetos médicos de acuerdo con las normas de seguridad. El 90% respondieron que están familiarizados con las normativas y políticas de seguridad de su lugar de trabajo, así que tómate unos minutos para revisar estas políticas y asegurarte de que te mantengas segura en el piso.

Con todo ese estrés adicional, es importante relajarse y descansar cuando no estás trabajando. Tómate un día de salud mental pasando tiempo al aire libre o con tus seres queridos. Evita pasar demasiado tiempo utilizando tu teléfono inteligente o revisando las redes sociales. Intenta hacer yoga, meditar, ir al gimnasio o incluso hablar con un psicólogo.

El cuidado personal es una parte integral de tu trabajo. Si ignoras tu salud física y mental, la salud de tus pacientes podría verse afectada debido a esto. Mereces ser feliz y estar saludable dentro y fuera de tus uniformes. Aplica estos consejos para envejecer saludablemente como enfermera, para que así puedas seguir salvando vidas a medida que pasen los años.