¿Tu departamento está afectando tu salud mental?

Como enfermera o proveedora de atención médica, generalmente tienes voz y voto en términos de dónde trabajas y en qué departamento. Sin embargo, elegir dónde trabajar a menudo conlleva serias implicaciones para tu salud física y mental. Algunos departamentos e instalaciones pueden afectar tu bienestar general más que otros, provocando altas tasas de agotamiento, estrés, fatiga e incluso síntomas de trastorno de estrés postraumático. Si no estás preparada para la tarea en cuestión, el trabajo podría comenzar a desgastar tu capacidad de llevar un estilo de vida saludable.

Si recién estás comenzando tu carrera o estás considerando cambiar de departamento, obtén más información sobre cómo ciertos entornos de trabajo en el campo médico pueden afectar tu salud.

Los desafíos de trabajar en la UCI

No es ningún secreto que trabajar en la sala de emergencias o en la UCI suele ser más estresante que trabajar en la oficina de un médico general. Los miembros del personal de la UCI tienden a sufrir mayores tasas de estrés y depresión. Una encuesta de salud reciente en el Reino Unido encontró que el 12% de los médicos de la UCI, en comparación con el 5% de la población de enfermería en general, informaron síntomas depresivos clínicamente relevantes y el 3% estaban experimentando pensamientos suicidas.

Estudios adicionales muestran que ciertos departamentos pueden llevar a los trabajadores de la salud al límite cuando se trata de agotamiento y fatiga. Según los hallazgos, el 18% del personal de enfermería de la UCI en un hospital universitario en los Estados Unidos no solo cumplió con los criterios del síndrome de agotamiento laboral, sino que también excedió los criterios de corte para el trastorno de estrés postraumático (TEPT). Los investigadores encontraron tasas más altas de intrusión, evasión y excitación, tres síntomas asociados con el TEPT, en las enfermeras de la UCI. Quienes trabajan en la unidad de cuidados intensivos también tienden a sufrir más pesadillas relacionadas con el trabajo que los que trabajan fuera de esta unidad.

La exposición continua a factores estresantes en el lugar de trabajo puede incluso producir varios trastornos mentales, que pueden impedir el rendimiento laboral y potencialmente empeorar los resultados del paciente. Sin embargo, la exposición a largo plazo a la UCI no afecta a todos los empleados de la misma manera. Algunas enfermeras y trabajadores de la salud muestran una notable resistencia a los efectos de lidiar con situaciones de alto estrés.

Cómo mejorar tu entorno laboral

Entonces, ¿por qué algunas enfermeras y empleados se adaptan mejor a la UCI que otros? Todo se reduce a la capacitación y preparación organizacional.

Además de los turnos más cortos, más tiempo libre y mejores condiciones de trabajo, las instalaciones pueden centrarse en la capacitación del personal como una forma de mitigar los efectos de ciertas situaciones y departamentos estresantes.

Como parte del informe titulado Salud mental en anestesiología y personal de la UCI: Asuntos de sentido de coherencia realizado en el Centro médico de la Universidad de Saarland en Homburg, Alemania, los investigadores analizaron varias habilidades importantes y cuán efectivas fueron para reducir los efectos nocivos de trabajar en la UCI.

Sentido de coherencia

Una habilidad que señalan se conoce como sentido de coherencia (SDC), que describe una orientación global de confianza en la capacidad de uno para hacer frente y superar situaciones estresantes y desafiantes en la vida. Según el estudio,

“El sentido de coherencia permite a las personas manejar experiencias estresantes movilizando sus recursos internos y externos para hacer frente a problemas y situaciones específicas. Además, un sentido de coherencia fuerte también conlleva un sentimiento de significado que le brinda al individuo la creencia de que vale la pena enfrentar los retos y los desafíos de la vida”.

Se ha demostrado que los niveles más altos de SDC reducen los niveles de estrés relacionados con el trabajo en el personal del hospital y los paramédicos.

Los investigadores también examinaron el papel de la resiliencia general en el campo de la medicina. Los autores del estudio definieron la resiliencia como “la capacidad de adaptarse con éxito ante la adversidad, el trauma, la tragedia o una amenaza significativa”. Fortalecer el sentido de resiliencia de un empleado puede ayudarte a enfrentar mejor los desafíos de trabajar en la UCI.

Desafíos del departamento de emergencias

La vida en la sala de emergencias a menudo significa una falta de previsibilidad. Las situaciones siempre son imprevistas, y mantenerse a la vanguardia del juego a veces puede parecer inútil. Es por eso que los investigadores también observaron lo que se conoce como el locus de control (LDC) de una persona, que mide la capacidad percibida del individuo para controlar su entorno y ciertos resultados. Cuanto más control crea una persona sobre su entorno, mejor preparados estarán para enfrentar los desafíos inesperados que se les presenten.

En general, los investigadores encontraron que SDC era la habilidad más importante cuando se trata de superar los efectos negativos de trabajar en la UCI y la sala de emergencias. Las instalaciones deben enfocarse en mejorar el sentido de coherencia, resistencia y locus de control de sus empleados antes de asignarlos a la sala de emergencias o UCI.

Como trabajadora de la salud, debes cuidarte antes de poder atender a tus pacientes. Si tu departamento está afectando tu salud, podría ser mejor considerar un cambio de sitio. Si el trabajo continúa carcomiendo tus nervios, puedes comenzar a afectar tu capacidad para hacer tu trabajo, lo que solo perjudicará a tus pacientes. Se honesta contigo misma en lo que se refiera a tu entorno laboral actual y realiza un balance de tu salud para asegurarte de estar preparada para la tarea en cuestión.